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Alejandro Oliveros en Poesía en la galería

Nunca imaginé leer mis poemas desde una tableta electrónica

Durante su participación inaugural de la actividad, señaló que una característica propia de la poesía que se desarrolla en esta ciudad es el apego al paisaje que rodea al autor

Antonella Fischietto M

Tiempo Universitario
Oliveros destacó que Valencia cuenta con buenos poetas, casi todos con vinculación con la UC

El poeta y ensayista valenciano Alejandro Oliveros inauguró el ciclo Poesía en la galería, como parte de las actividades que se dan en la Galería Universitaria Braulio Braulio Salazar desde finales de mayo hasta comienzos de julio enmarcadas en los 400 años de la ciudad de Valencia y 90 años del Banco Mercantil.

En dicha galería, se lleva a efecto la exposición Lugar de gracia, la cual constituye una muestra representativa de pintores venezolanos que destacan el paisaje como el paisaje como el elemento a recordar.

En este contexto, Oliveros inició la participación de otros poetas noveles y emergentes que estarán hablando y leyendo poesía los días jueves durante la temporada en que se exhibirá la muestra de pinturas en la galería.

El director de la Galería Universitaria, Lunes Rodríguez, dio la bienvenida a Oliveros e indicó que son cinco poetas los invitados a participar en este ciclo.

Oliveros afirma que la poesía que se hace en Valencia desde hace muchos años está vinculada con el paisaje y mencionó  a Vicente Gerbasi, Felipe Herrera Vial y Eugenio Montejo como algunos de esos exponentes.

“Una característica propia de la poesía que se desarrolla en esta ciudad es el apego al paisaje que rodea”, precisó el primer invitado de Poesía en la galería, quien destaca que Valencia tiene la fortuna de contar con buenos poetas, “casi todos acogidos a la sombra protectora de la Universidad de Carabobo”.

En sus reflexiones, Oliveros considera que la poesía inspirada en el paisaje también ha evolucionado, puesto que el paisaje rural ha venido cediendo espacio al paisaje urbano.

Lo que sí no parece evolucionar es la discriminación en el campo editorial, en el cual la poesía no logra consolidarse. Para la gran mayoría de las editoriales, la poesía no atrae compradores.

 

No interesa a las editoriales

Frente a esta realidad, Oliveros agrega que esta discriminación lo es mucho más en la actualidad, ya que un ensayo sobre un tema que despierta el interés de la opinión pública puede arrasar en ventas y así el género poesía queda relegado por completo.

Insiste en que esta discriminación es mayor en los actuales momentos, por cuanto hay periodistas y escritores que nunca han hecho literatura, pero que han publicado libros en Venezuela como nunca antes.

-Si nos ponemos a ver, es un nuevo género que ha surgido de periodistas que han salido de sus formatos tradicionales para dedicarse a escribir libros. La literatura ha estado relegada antes y ahora más, cuando muchas editoriales han desaparecido del mercado, expresó.

“La publicación de poesía en cualquier parte del mundo siempre ha estado subsidiada por instituciones gubernamentales o privadas. Pero en este país, donde la industria editorial del gobierno es muy sectaria, los poetas están excluidos. Por otra parte, la industria privada, que está a punto de colapsar, tampoco apoya este proyecto. Para un poeta en la actualidad, sólo queda que alguna universidad nacional le publique sus libros. No hay otra forma”, manifestó.

 

Las TIC en la producción poética

La influencia de las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC) en la producción de poesía es otra de las inquietudes que sobresalieron en el recital que ofreció Alejandro Oliveros, quien leyó sus recientes poemas desde un iPad (Tableta electrónica).

Recurrió a esta nueva tecnología para presentar sus poemas, porque, entre otras razones, los costos de impresión en papel son sumamente onerosos y los cartuchos de tinta escasean en el mercado.

“Jamás en mi vida me hubiese imaginado que me iba a presentar en un recital y que, en lugar de leer poemas impresos guardados en una carpeta, hacerlo desde un medio electrónico portátil”, refiere Oliveros.

Una de sus preocupaciones con las nuevas tecnologías en la producción literaria es cuando el poeta se hace dependiente de este medio (de alta tecnología). Otra de sus preocupaciones es que no releerá tanto en la pantalla como en el papel. La ausencia de pruebas en papel lo considera fatal para la poesía.

Fecha: 09/JUN/2015


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