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Falleció este martes 6 de marzo

Perán Erminy: un gran defensor de las artes y la cultura

El ámbito cultural venezolano lamenta fallecimiento de Perán Erminy, quien se destacó como docente universitario, crítico de arte, investigador, curador y pintor, cofundador de la AICA capítulo Venezuela, la AVAP y homenajeado en la 15° Filuc

Daniela Chirinos

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Perán Erminy se mostró como amigo de la UC y de la Galería Universitaria Braulio Salazar, con la que colaboró en varias ocasiones.
Fotógrafo: José Antonio Rosales
 

A Perán Erminy le tomó por sorpresa saber que en la 15° edición dela Feria Internacional del Libro de la Universidad de Carabobo (Filuc 2014) le rendirían merecido homenaje, pues a pesar de que la directiva de este respetado encuentro literario, consideró muy merecido exaltar su carrera y legado, para este hombre de admirada sapiencia y sencillez, la decisión ocurrió cuando ya no tenía tiempo de intervenir para evitarlo, así que lo aceptó con muchísimo cariño y gusto.

Así lo reveló días previos al acontecimiento en cuestión, en entrevista concedida a la prensa local, en la que dejó clara su convicción de hombre apasionado por las artes plásticas y la literatura, la misma que lo llevó a cultivar una larga trayectoria como docente universitario, crítico de arte, investigador, curador y pintor.

 “Uno tiene que imponer el respeto que se merece la cultura (…) hay que seguir ocupándose de los libros y las artes”, dijo en esa oportunidad mostrando su talante como gran defensor de la cultura, amigo de nuestra Alma Mater y de la Galería Universitaria Braulio Salazar (Gubs), con la que colaboró en varias ocasiones. Desafortunadamente, este martes 6 de marzo se conoció la noticia de su fallecimiento.

 Perán Erminy se ganó el respeto de artistas y personalidades ligadas del ámbito cultural venezolano. En él reconocen a un conocedor y formador de artistas, a un hombre de convicciones; de respetada crítica; de ansias insaciables de romper paradigmas en los modelos educativos para las artes; de propuestas innovadores que muchas resultaron incómodas.

 Antepuso los intereses colectivos a los propios. Rechazó participar en salones y confrontaciones por considerarlos un modelo perverso de desarrollo cultural, al punto que su primera exposición individual la realizó en el 2011. Antes, participó como en diversas colectivas, eso sí, éstas tenían un fin específico o benéfico.

 Su legado está signado en la creación de organizaciones gremiales como la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA) Capítulo Venezuela, de la que fue cofundador y su decano emérito más activo. Fundó la Asociación de Críticos Cinematográficos (ACC), la Asociación Venezolana de Artistas Plásticos (AVAP) y la Asociación de Centros de Cultura Cinematográfica (FEVEC).

También fue director del Museo Emilio Boggio y del Museo Caracas en el Concejo Municipal del Distrito Federal, colaborador del Museo de Bellas Artes; fue lector del Centro de Desarrollo Científico de la Universidad Central de Venezuela (UCV), en la especialidad de Arte.

 Su trayectoria docente comenzó en 1958 y se extendió a seminarios dictados en las universidades nacionales de México, Ecuador y Colombia. Y en Venezuela, impartió además cursos en el Centro de Estudios Latinoamericanos Arturo Uslar Pietri (CELAUP) de la Universidad Metropolitana, y en la Escuela de Artes Plásticas y Museología de la Universidad José María Vargas, Caracas.

 Desde muy joven recorrió el país buscando a esos personajes que dedicaban su vida a crear nuevos factores de artes, a divulgar sus propias obras, enriqueciendo la cultura. Así se convirtió en un entusiasta promotor de los museos de arte popular como el “Bárbaro Rivas” de Petare y el “Salvador Valero” de Trujillo. Y en 1948, cofundó el Taller Libre de Arte que hizo en Venezuela la primera exposición con ilustraciones de Picasso y reconoció el arte ingenuo o popular del maestro Feliciano Carvallo.

 

 Un defensor de la cultura

 

Decía tener dos partidas de nacimiento, una registrada en Barcelona (Anzoátegui) y otra en Carúpano, fechadas el 1 y el 2 de noviembre, respectivamente. De manera que, no está del todo claro su lugar y día de nacimiento. En todo caso, se sentía orgulloso de proceder de una familia de intelectuales, tradiciones y raíces cariñas.

 Era el tercero de seis hermanos. Sobre el origen de su nombre contaba que se lo debía a su padre, Pedro Antonio Erminy, “y en oriente venezolano, a quienes se llaman así los apodan Perán”. Su tío materno Raúl Carrasquel y Valverde, escritor, crítico de arte, director de la revista Elite y director municipal de espectáculos, lo conectó con la vida cultural caraqueña.

 En 1942, ingresa en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas “Cristóbal Rojas” de Caracas. Estudia Formación Docente y Arte Puro. Tuvo entre sus maestros a Francisco Narváez. Paralelamente, estudia en la Escuela de Música y Declamación, dirigida por Vicente Emilio Sojo, y de la que fue expulsado por exigir, junto a un grupo de compañeros, cambios en el método de enseñanza de la institución.

 

Días en Europa

 

En 1949, a un año del derrocamiento del presidente Rómulo Gallegos, Perán Erminy se exilia en Cuba, luego viaja a México y Estados Unidos, finalmente ese radica en Paris hasta 1956. Ahí estudia en la Escuela del Louvre, realiza cursos de Arte y Filosofía en La Sorbona y la Escuela de Altos Estudios con Pierre Francastel, Roland Barthes y René Huyghe. Participa en colectivas de la Galerie Du Dragón, Galerie Colette Allendy; y en los salones des Realités Nouvelles.

Recorrió Europa movido por sus múltiples intereses (cine, literatura, plástica y política). Trabajó muchos años como asistente a la fotógrafa Ina Bandy, con quien aprendió la expresión fotográfica de las relaciones entre el arte y la arquitectura. También laboró como documentalista en la UNESCO, donde se conecta con investigadores e instituciones de varios países.

 En 1956, participa en la organización de la Primera Exposición de Arte Latinoamericano en el Museo de Arte Moderno de París, junto con Oswaldo Vigas y otros artistas latinoamericanos residenciados en esa ciudad. Ese año regresó a Venezuela para dedicarse a la creación plástica y literaria, a las artes escénicas, al periodismo, a la crítica de arte, de cine y de arquitectura, a la docencia, la investigación y al activismo político cultural.

 Regresó a su país natal a hacer historia, a romper paradigmas y a sembrar el pensamiento crítico en las artes plásticas. Desde esta casa de estudios extendemos las condolencias a los familiares y amigos de Perán Erminy.

 

 

Fecha: 07/MAR/2018