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De acuerdo con el ingeniero, César Peña Vigas

Universidades deben crear necesidades de aprendizaje en el estudiantado

En su conferencia "Aprendizaje a bajo costo", asegura que este enfoque permitiría además lograr una inclusión amplia en el sistema universitario, así como para alcanzar cifras significativas de permanencia del alumnado

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La idea es impulsar un enseñanza más efectiva.
Fotógrafo: Cortesía Marlene Castellanos
 

Las universidades deben crear necesidades de aprendizaje en estudiantes y en profesores, más allá del alcance de las clases formales, para impulsar una enseñanza más efectiva, con propósitos académicos y laborales.


Esto debe pasar por incluir información permanente sobre cuáles son las áreas donde los jóvenes responden correctamente las preguntas asociadas a los referidos contenidos, que pueden tomarse como activos intelectuales y medirse sin tener en cuenta el número de intentos efectuados para alcanzar respuestas correctas.


La idea es llevar la cuenta para una mejora continua de textos, asesorías y prácticas docentes convenidas.


Este método permitirá establecer políticas y tomar acciones de permanencia mucho más próximas a las causas que determinan éxitos y fracasos en los conglomerados estudiantiles.


De acuerdo con el ingeniero, César Peña Vigas, ponente en la conferencia "Aprendizaje a bajo costo", este enfoque permitiría además lograr una inclusión amplia en el sistema universitario, así como para alcanzar cifras significativas de permanencia del alumnado.


Peña Vigas, que se ha destacado por sus aportes de innovación, gerencia y proyectos a lo largo y ancho del país, al integrar de manera exitosa la academia con el sector productivo, explicó que un plan de estudio con fundamento en activos y pasivos intelectuales, no sustituye al ya existente, pero sí añade elementos de retro-administración que se compaginan mejor con la dirección del talento como un principio de conducción institucional educativa.


Durante su ponencia en la actividad programada por la dirección de la Escuela de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, aseguró que los exámenes formales, presenciales y según el orden establecido en los programas de cada asignatura, son convenientes, porque dan a conocer con certeza el desempeño de cada estudiante. También permiten al docente certificar con una base documental, sea escrita o referida a un registro electrónico obtenido de un examen monitoreado.


Comentó que el registro de activos y pasivos intelectuales solo sería práctico en un sistema electrónico de respuestas a preguntas que se efectúen, en línea, a los estudiantes que siguen un determinado programa.


Un sistema de esta naturaleza debería ir agrupando similares distintos, es decir los conglomerados de elementos de conocimiento (o información) cuyas mayores diferencias serían de escala o de tamaño si se quiere.


La idea fundamental es que esas preguntas puedan llegar al público al generar y ser utilizada mediante un vínculo con internet, y de acuerdo a su respuesta, la universidad puede aprovecharse de ello para asesorar empresas y que los estudiantes se formen mejor.


Estos últimos, también tendrían la opción de tomar asignaturas de otra carrera a fin de que puedan adquirir conocimientos nuevos que le permitan competir mejor en el mercado de trabajo.


Otros de los aspectos a tomar en cuenta es que la universidad detecte, cuáles son los conocimientos en dónde los estudiantes responden peor, para poder corregir en clases.


Por su parte, el economista, Francisco Contreras, indicó que la idea es solventar las fallas existentes en algunas áreas y para eso se utilizará el sistema online para la retroalimentación.

 

Fecha: 14/FEB/2018