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De acuerdo con el doctor Gustavo Oviedo

Venezolanos deben incluir complementos en su dieta para afrontar inseguridad alimentaria

Una alimentación balanceada debe incluir proteína, grasas y carbohidratos, de ese rango de calorías necesarias, deben consumirse de 80 a 100 gramos de proteína diariamente

Maigualida Del Valle Villegas

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El especialista considera, que una persona debería consumir un promedio de 2 mil calorías diarias.
Fotógrafo: Orlando Nader
 

Desde el año 2015 se avizoraba un quiebre de la situación alimentaria y nutricional del país, sin embargo no se esperaba un escenario hiperinflacionario que impactará de manera tan severa la adquisición de productos que conforman la cesta básica. 

 

Gustavo Oviedo, médico nutriólogo y coordinador del postgrado en Nutrición de la Universidad de Carabobo, argumentó que Venezuela afronta una marcada inseguridad alimentaria en la actualidad, porque las personas no están en la capacidad de cubrir los requerimientos y la calidad de lo que están consumiendo, por lo que plantea la necesidad de buscar complementos saludables para cubrir los índices calóricos diarios.


De acuerdo con el docente titular de la Escuela de Salud Pública de la Facultad de Ciencias de la Salud del alma máter carabobeña, una persona debería consumir un promedio de 2 mil calorías diarias.


Una alimentación balanceada debe incluir proteína, grasas y carbohidratos, de ese rango de calorías necesarias, deben consumirse de 80 a 100 gramos de proteína diariamente, que pueden ser de origen vegetal como los granos o de tipo animal, como el caso de los huevos, el pollo, la carne, el pescado, el queso o alguna bebida láctea.


A juicio del médico especialista en nutrición, existen alternativas que pueden mitigar un poco los efectos de la crisis, tal es el caso de los mercados a cielo abierto, pues allí legumbres, frutas y hortalizas se consiguen en un mejor precio.


“En cuanto a la ingesta de almidones, procedentes de tubérculos como: papa, yuca, ñame, ocumo, auyama y plátano; el costo es menor a un kilo de harina de maíz precocida, por lo que un desayuno puede incluir alguno de estos rubros, como alternativas para suplir necesidades de carbohidratos, que en este caso son muy saludables porque no son procesados”, recomendó Oviedo.


El especialista enfatizó en que estos suplementos, pueden combinarse con queso o huevos en revoltillo, para complementar esa comida, a la cual se pueden añadir además frutas naturales, que dependiendo de la época, siempre serán las más económicas.

 

Economizar e innovar

 

Oviedo considera que en la actualidad, los consumidores deben olvidarse del pabellón criollo, debido a que contiene: arroz, caraotas, plátanos, carne, queso y huevo; porque tiene elementos que pueden comerse de manera separada, para mantener una dieta balanceada y economizar.


Una alternativa para el almuerzo pueden ser caraotas con plátano y arroz, sino tiene arroz incluya a los granos verduras picadas, queso rallado para aportar la proteína de origen animal, más una ensalada aparte o una crema de verduras. Añadir un poco de margarina o aceite para cubrir la necesidad grasa también es recomendable.


“Es importante sumar esos complementos como la ensalada, la crema o un puré, y presentarlos de una manera estéticamente aceptable, porque psicológicamente eso tendrá un impacto positivo en la persona, pues se tiene la satisfacción de esos dos platos, innovar es bueno”, manifestó.

 

Aprovechar al máximo

 

Otro dato aportado por el doctor Oviedo, es que si usted sancocha carne o pollo para mechar, esa agua puede ser aprovechada para un consomé con las verduras de su preferencia o simplemente las que tenga a la mano.


Pidió también prescindir del bistec, dejando a las personas la opción de picar esa carne en trozos pequeños, para de esta forma poder rendirla con pimentón, berenjena, zanahoria y calabacín salteado, entre otros alimentos sanos y de menor costo. Cualquier preparación gratinada de vegetales con queso es buena alternativa para cenar o merendar.


La carne molida, podrá enriquecerse con otros ingredientes como berenjenas, calabacín o zanahoria. Las meriendas de la mañana o la tarde pueden ser dos cambures, futas de temporada o agua de avena. Lo importante es satisfacer las necesidades energéticas con estos productos.


El especialista destacó que congelar los vegetales y frutas para aprovechar cuando estén a bajos costos en el mercado, es una muy buena opción de ahorro para las familias, pues estos alimentos pueden permanecer meses en el congelador sin dañarse.


Por último, recomendó también la utilización de la carne de soya, tomando en cuenta que cuando se le añade algún condimento con sabor a carne y vegetales, toma muy buen sabor, a la vez que resaltó que la soya es el grano que contiene mayor proteína entre sus nutrientes, por lo que puede resultar un muy buen complemento.

Fecha: 08/FEB/2018