Tiempo Universitario

| NOTICIAS

Luis Lozada, director de la Escuela de Economía

Eliminación del Dipro es una devaluación más de la moneda

Esto implica dos consecuencias inmediatas: un incremento de la inflación y la pérdida del poder adquisitivo

Prensa Faces

Tiempo Universitario
A primera vista es plausible porque se traduce en que el Ejecutivo está sincerando el sistema cambiario.
Fotógrafo: Orlando Nader
 

La eliminación del dólar preferencial de 10 bolívares  del Sistema de Divisas Protegidas (Dipro), el cual se utilizaba para importaciones prioritarias como alimentos y medicinas, a primera vista es plausible porque se traduce en que el Ejecutivo está sincerando el sistema cambiario del país, pero la realidad es una devaluación más de la moneda.

 

Luis Lozada, director de la Escuela de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad de Carabobo,  explicó que cuando se dispone de un sistema de oferta de divisas con distintos tipos de precios  y sobre todo con marcadas brechas de diferencia de banda, como en el caso entre el Dipro a 10 bolívares y el Dicom por encima de los 3 mil bolívares, generan la existencia de distorsiones en el mercado, la presencia de mercados negros y la posibilidad de generarse hechos de corrupción dentro de la administración, por parte del Estado del mercado de divisas

 

Aunque destacó que la medida es correcta, señaló que se debe tener en cuenta que representa  una devaluación más de la moneda nacional, porque ya no se podrán adquirir alimentos o medicinas a divisa preferencial, lo que implica dos consecuencias inmediatas: un incremento de la inflación y una pérdida mayor del poder adquisitivo de los venezolanos, puesto que la mayoría de estos rubros son importados.

 

Lozada indicó que para lograr que la banda Dicom, que tiene un valor por debajo del dólar negro, permita la reactivación de las empresas y cumpla el objetivo de disminuir el valor del paralelo, que es uno de los puntos que está planteando el Gobierno nacional, debe tener en cuenta dos aspectos: en primer lugar, una capacidad  suficiente de moneda extranjera  (dólares) para que logre abastecer la demanda nacional, pero es importante destacar que la producción petrolera del país está lejos de esta esperanza, debido que el año pasado Venezuela  registró cerca de  mil 700 millones de barriles al día, cuando  hace diez años la  capacidad de Pdvsa era de más de 2 millones 200 mil barriles diarios. 

 

“Esto implica que aunque en el mercado internacional se cotice el barril venezolano a un nivel superior, estos ingresos no compensarán las pérdidas generadas por tener un menor nivel de producción diaria de petróleo. Esto significa una menor disponibilidad de divisas fresca para poder ofertar en las subastas OM, una suficiente cantidad para hacer caer o frenar el alza de los precios en el mercado paralelo de divisas”.

 

En segundo lugar, Lozada dijo que el Gobierno debe establecer las reglas claras del juego del Dicom, puesto que cuando en este tipo de mercado no se informa oportunamente de los cronogramas de subastas, “cuál será la participación o prioridades que se hará por sectores, y cuál será el criterio de elección, además de las cantidades  asignadas, entre otros aspectos. El no definir estos factores tampoco incentiva que haya una entrada de dinero  fresco ni mucho menos la posibilidad de una verdadera reactivación del aparato productivo nacional”.

 

Finalmente, el economista manifestó que si estos puntos se aclaran, el empresariado podrá organizarse  para reactivar la producción, al señalar que el Ejecutivo debe respetar  la propiedad privada para que incentive al sector privado a participar e invierta capital privado nacional nuevamente.

 

 

Fecha: 05/FEB/2018