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17 de diciembre: Día de la Muerte del Libertador

Simón Bolívar mantuvo la claridad de su pensamiento

Entre sus más de diez mil discursos entre 1812 y 1830, destacan siete, considerados esenciales por su contenido político

Antonella Fischietto M.

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Para Simón Bolívar, el título de Libertador de Venezuela era más glorioso y satisfactorio que el cetro de todos los imperios de la Tierra.
Fotógrafo: Tomada de La Razón
 

 

La etapa más intensa de la vida y obra del Libertador Simón Bolívar está reflejada en los más de diez mil discursos que dio entre los años 1812 y 1830, durante los cuales se ve la claridad de su pensamiento al punto de ser considerado un gran visionario.

 

Al cumplirse 187 años de su muerte, Bolívar permanece como una fuente inagotable para el estudio y el análisis del proceso histórico venezolano, al punto de que sus ideas y proyectos siguen vigentes.

 

Oficialmente, su deceso ocurrió el 17 de diciembre de 1830, cuando contaba con 47 años de edad, a causa de la tuberculosis, según registros en el lecho de muerte, en la Quinta San Pedro Alejandrino, Santa Marta, Colombia.

 

Desde ese lugar, emitió su última proclama, el 10 de octubre de 1830, documento en el que expresaba su angustia por la terminación de una de sus obras cumbre: la Gran Colombia. Si bien este documento es de los más valiosos de su vida y obra, pues presenta un balance final, no destaca entre los esenciales de su carrera política y militar.

 

Bolívar redactó una gran cantidad de documentos, unos más difundidos que otros. Se estima que escribió unos diez mil a lo largo de su vida, pero siete han sido considerados como destacados y esenciales, posiblemente por su contenido político, por la claridad de su pensamiento y por la trascendencia para los pueblos y las naciones.

 

Siete discursos esenciales

 

Uno de estos documentos es el Manifiesto de Cartagena, el cual redactó el 14 de diciembre de 1812, cuando él contaba con 21 años de edad. Su contenido estaba dirigido a los ciudadanos de Nueva Granada. En él analiza las causas de la perdida de la primera republica y plantea una estrategia que permite fundar la Segunda República.

 

El segundo de los documentos considerados esenciales es el Manifiesto de Carúpano, de fecha 7 de septiembre de 1814. En este documento clarifica el nuevo fracaso de la lucha por la independencia de Venezuela y promete regresar libertador o muerto. Finaliza el discurso con esta frase: "Dios concede la victoria a la constancia".

 

Es en la Carta de Jamaica, escrita por Bolívar el 6 de septiembre de 1815 en Kingston, capital de Jamaica, donde afloran sus cualidades de dirigente político, estadista y visionario. En uno de sus párrafos, se lee: “Yo deseo más que otro alguno ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria”.

 

Con el Discurso de Angostura, que pronunció el 15 de febrero de 1819, en medio de la fundación de la tercera república, Bolívar clama ante los 26 diputados del segundo Congreso Constituyente de la República de Venezuela: "Moral y luces son los polos de la República, moral y luces son nuestras primeras necesidades".

 

Como quinto documento esencial en la vida y obra del Libertador está el Mensaje al Congreso de Colombia el 25 de mayo de 1826, enviado desde Lima, Perú, con el proyecto de constitución para la nueva república de Bolivia. En el discurso pide a los legisladores que deben “resistir el choque de dos monstruos enemigos: la tiranía y la anarquía” y los felicita, porque presiden los destinos de una república que se presenta al mundo coronada con los laureles de Ayacucho”.

 

El Mensaje a la Convención de Ocaña, el 29 de febrero de 1828, es de los documentos más esenciales del Libertador, pero también uno de los más dramáticos, por cuanto en él refleja la frustración de sus sueños. La Convención estuvo marcada por el enfrentamiento político entre centralistas y federalistas, cada uno buscaba la reforma a la constitución de acuerdo con sus intereses. Los primeros seguían a Bolívar, los otros, a Santander.

 

Su Mensaje al Congreso Constituyente de Colombia (llamado también Congreso Admirable), el 20 de enero de 1830, resume los hechos finales de su lucha independentista y presenta su renuncia al mando. Para algunos historiadores, este discurso marca el final de la vida pública de Bolívar, pues ve fracasar el esfuerzo unificador ante tantas ambiciones personales y renuncia a la presidencia de Colombia, decisión que fue aplazada para el 29 de abril de 1830 a solicitud del Congreso.

 

 

 

 

 

Fecha: 17/DIC/2017