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Palabras de la escritora Legna Rodríguez Iglesias

Decálogo de "Otono (sic)": de frente hacia el lenguaje

El pasado 17 de mayo, en  Miami (EE.UU.), se presentó el más reciente libro del poeta venezolano Luis Moreno Villamediana. "Otono (sic)" aparece de la mano de Ediciones «Letra Muerta» y la escritora cubana Legna Rodríguez Iglesias fue la encargada de dar las palabras de presentación. A continuación ofrecemos el texto íntegro leído en ese evento

Legna Rodríguez Iglesias

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Legna Rodríguez Iglesias presentó en mayo pasado, el libro "Otono (Sic)" de Luis Moreno Villamediana en Miami, EE.UU.
Fotógrafo: Gesi Schilling / Tomada de omiami.org
 

Decálogo del otono en primaveno, un poco antes del varano, y mucho después del invieno

Primero: no voy a Google a nada. No busco información. Pongo su nombre en el buscador y lo borro. El hecho de borrar es también literatura. Trato de "meter dedo para sacar fideo", preguntándoles a otros por él. El hecho de "meter dedo" es también literatura. Nunca antes leí a este hombre, nunca antes oí hablar de él. Un tipo que se da el lujo de escribir así, como un hombre sin tierra, sin casa, sin mujer, como un escritor desarraigado, desposeído, bruto. Un tipo que no viene a su propia presentación fuera de su país precisamente por una inconveniencia. Luis Moreno Villamediana/ no tiene visa norteamericana.

 

Segundo: fíjate que la estación climática, si hay, mucho más estacionaria, más decadente y desesperante de lo que ya es, incluye la palabra NO como una nomenclatura llana, precisa, que nos sitúa, acaso, en donde único pudiéramos estar: con[g]nosotrosmismos. Se trata de un estado que proviene, a simple vista, de otro término imprescindible: [g]nosis. Luis Moreno Villamediana, porque moreno y mediano, otra vez la palabra NO, sabe muy bien quién es. Su clase en el poema no es clase media alta, es clase alta. Su poema, porque poema, es clase.

 

Tercero: digo "si hubiera" porque no hay nada aquí. Porque a la hora de leer el libro y enfrentarme a una construcción poética renovada, limpia, joven, neonata, híbrida, cuántica, luenga, más nada sigue. No se sigue adelante con la vida mientras lees este poema, este y cualquiera de ellos. Se desploma el resto. Sucede algo paralelo al otono, ocurre una cosa que Luis Moreno ha escrito, predeterminándonos. Soy, con él, tan extranjera como él, y más, porque ya antes lo era, y ahora es que lo leo, aceptándolo y comprendiéndolo, de un modo natural y antinatural. La lectura de este libro no es natural, es una violación.

 

Cuarto: el mar. Ya voy por la mitad del libro y hay unos pájaros en el mar, o un cuerpo, y se hunden o se hunde, da lo mismo, pues lo que importa es el mar. La reconstrucción del mar que al ser nombrado mar, es el mar que leo por primera vez. Eso como ejemplo de cualquier palabra que al azar escojo. Solo para eso, para ejemplificar. Este libro es un ejemplo de lo que un libro sería. Un libro es un precio y un peso, y en cualquiera de los dos casos este libro es un ejemplo. Perdón, no era el mar sino la playa, que tampoco era la playa, sino el río Mississippi, que tampoco era ese río, sino, sorpresa, la lluvia. ¿Y eso qué quiere decir?.

 

Quinto: el lenguaje, repito, como hemisferio, país, estado, edificio, choza, guarida, búnker. El lenguaje como muro de Berlín, tal vez mucho más ridículo, en el siglo XXI. Al lenguaje también hay que tumbarlo. A mandarriazo limpio, se tumba el lenguaje. A lengua de lenguaje, se tumba el lenguaje. Se construye un lenguaje, se tranquiliza. Extranjero huidizo de cualquier pasadizo, al lenguaje se va con las narices. De frente hacia el lenguaje, Luis Moreno no existe. De la tradición, olvídate. Luis Moreno 31, para no decir Ulises.

 

Sexto: si hay un fallo, es el regreso. Si hay una pifia, es volver a esa tierra, a esa casa, a esa mujer, que ya no son tuyas. Tampoco el lenguaje es tuyo. Si hay algo tuyo aquí, que te pertenece, es el poema. Estos poemas no son de ningún lector, son solo de Luis Moreno Villamediana. El hecho de que estés aquí en esta hora, con el libro en las manos, o luego, en la sala de tu casa, o el baño de tu casa, con el libro en las manos, no te hace mejor, y sí peor. Comprenderás la monstruosidad del regreso, la perturbación del ciclo. Serás una criatura postrada ante unos dioses que no son dioses. Y hablando de eso, Ezra Pound, Archibal Randolph Ammons, Mark Strand, José Martí, Italo Calvino, Yves Bonnefoy, Heberto Padilla, Heidegger, todos ellos estaban aquí antes de que esta presentación empezara. Yo no los vi y mejor, a esa gente prefiero no verla.

 

Séptimo: contenido, repito. Contiene un elemento en teoría horrible, repulsivo, inaceptable. Contiene sinsabor, contiene íconos, contiene anexionismo ideológico, contiene errores ortográficos, contiene un infarto masivo verbal, contiene palabras, contiene la palabra regañadientes, contiene nombres, contiene información clasificada, contiene muerte, contiene la verdad. Por contener, de contención y muro, repito, contiene pensamiento, inteligencia, y orden. Ya estoy cansada del caos, el caos en la poesía es una justificación. La poesía es orden. Basta.

 

Octavo: fíjate que si se encuentra algo, eso es poesía muerta. Luis Moreno Villamediana encuentra, pero está reacio. Hay lagartijas y unas latas de Fanta, y yo sumaría a las latas bolsas de nylon, botellas de vino de California, uvas podridas, cartones de huevo del Dollar Store, servilletas embarradas de manteca de canola y hamburguesas de algo parecido a la meet, almohadillas sanitarias ensangrentadas y prietas, hebras de pelo largo y planchado, pétalos enormes de rosas enormes, ofensivas, porquerías que me encuentro en el suelo de los salones supuestamente pulcros de un mundo supuestamente sano. A una milla del lugar la imagen es monstruosa, y la poesía es, o está, muerta, y el lenguaje, más allá de haber sido vomitado, es pobre. Señor, el que busca, encuentra.

 

Noveno: fíjate que este libro es un libro precioso. Lo siento, pero este libro es un libro precioso.

 

Décimo: y cuando me pregunten sobre el atrevimiento de haberme tatuado una Ñ en el muslo, la Ñ del otono del basurero lingüístico, y duele el alma izquierda/ el hombro izquierdo/ y la mitad/ derecha/ de la frente, ya sé qué responder, ya sé qué responder, ya sé.

 

Palabras de presentación del libro Otono (Sic) de Luis Moreno Villamediana, Ediciones «Letra Muerta». Miami, 17 de mayo de 2017.

Fecha: 28/AGO/2017