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"Passeur", "pasor" o "transmisor"

Traducir, ¿un arte o un oficio de técnicas bien establecidas?

Denis Delprat, invitada internacional de la 17ª. Filuc (2016), expone en este ensayo su experiencia al traducir del español al francés a autores como Arturo Uslar Pietri, Eugenio Montejo y Rafael Cadenas, porque a pesar de que ambos idiomas provienen del latín, la traducción literal es imposible  

Denise Delprat

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Denis Delprat trató de mostrar cómo es posible resolver diferentes dificultades cuando se traducen obras literarias, en particular poesías
Fotógrafo: Tomada de sitios.claro.com.co
 

Solemos decir en Francia que el traductor es un “passeur”, que permite transmitir a personas que no entienden el francés, ideas, acontecimientos, sentimientos, todo lo que se refiere a nuestra vida, a nuestras actividades, a nuestra cultura. Pero, para mí como traductora, he aquí una primera dificultad. ¿Cómo traducir al español la palabra “passeur”? Los dos idiomas tienen numerosos puntos comunes, ya que los dos vienen del latín, el verbo “pasar” existe en español pero la palabra que designa a la persona que pasa algo a otra persona no puede derivar directamente del verbo “pasar”, ya que “pasor” no existe en español. Sin embargo, por analogía escojo el verbo “transmitir” y la palabra que deriva de él: “transmisor”. Pero ¿conviene la palabra “transmisor”?, ¿se usa la palabra para designar una actividad similar?. El léxico es una primera dificultad pero muchos otros problemas se plantean al traducir un texto, sobre todo cuando se trata de poesía.

 

Numerosos traductores, profesores, científicos se han interesado en el problema de la traducción. El filósofo Jacques Derrida define así la traducción: Es un “movimiento intralinguístico que permite el traslado de un significado de una lengua a otra, de un sistema de significantes a otro” (Marges de la philosophie, Editions de Minuit, 1972, p.226). A propósito del viejo debate sobre la posibilidad o la imposibilidad de traducirlo todo el lingüista Georges Mounin concluye su libro Les problèmes théoriques de la traduction (Editions Gallimard, 1963) diciendo que “la comunicación por medio de la traducción no está nunca verdaderamente acabada, lo que significa que al mismo tiempo no es nunca totalmente imposible”. En cuanto a la profesora Amparo Hurtado Albir de la Universitat Autónoma de Barcelona (España), que ha publicado varios libros sobre el tema, hace la distinción entre traducción y traductología: la traducción es una práctica, la traductología una reflexión teórica.

 

En lo que se refiere a la traducción literaria, la profesora ha establecido diferentes procedimientos o técnicas que van a facilitar el trabajo del traductor como: La adaptación (se reemplaza un elemento cultural por otro propio de la cultura receptora), la amplificación (se introducen precisiones no formuladas en el texto original), el calco (se traduce literalmente un giro extranjero), la compensación (se introduce en otro lugar del texto un elemento de información o un efecto estilístico que no se ha podido reflejar en el mismo sitio en que está situado en el texto original), la modulación (se efectúa un cambio de punto de vista, de enfoque con relación a la formulación del texto original), el préstamo (se integra una palabra o expresión de otra lengua), la transposición (se cambia la categoría gramatical). (En: Amparo Hurtado Albir, enseñar a traducir, edelsa, 1999).

 

Estos consejos, estas técnicas ayudan al traductor, pero en una buena traducción entra gran parte del ingenio personal del traductor que hace un trabajo que se parece al del escritor. Eso me permite decir que muy a menudo la traducción es una re-creación de la obra quetenemos que traducir.

 

Partiendo de mi experiencia trataré de mostrar cómo es posible resolver diferentes dificultades cuando se traducen obras literarias, en particular poesías en las cuales hay que restituir de la manera más fiel posible el sentido y el estilo del texto. ¿Cómo proceder para dar a la frase francesa un estilo que evoque el del autor?, ¿cómo hacer sentir al lector el ritmo, la musicalidad de un poema?, ¿cómo transmitir la belleza de una imagen?

 

En el año 2006, tuve el placer de traducir varios textos de Luis Britto García y de Armando José Sequera que fueron reunidos en una antología bilingüe titulada Morceaux choisis, publicada por Monte Ávila Editores. Puedo calificar la prosa de gran parte de estos textos breves de prosa poética, estos plantean problemas de traducción semejantes a los que encontramos al traducir poemas.

 

En el libro Abrapalabra de Luis Britto García hay un cuento muy divertido en que un general cobra el dinero destinado a las raciones de los soldados muertos.Tuve que imitar la manera de hablar del soldado Jacinto: “A mí me reclutó, sí señó, el Coronel González, si señó,… “,  “C’est bien moi, oui M’sieur, que le Colonel González a recruté, oui M’sieur,… “; respetar el ritmo militar de las órdenes dadas por el Coronel González y las respuestas asombradas del soldado Jacinto que no puede contradecir al General al comprender lo inverosímil de la situación: Cuidar los presos que no existen. La traducción literal del título “Los imaginarios” era imposible, tuve que sugerir un elemento esencial del relato valiéndome de un término militar “les effectifs”, o sea los contingentes. Luego encontrar un adjetivo equivalente a imaginario que tenga una sonoridad poco seria como “fictif”; el sonido “tif” en francés es bastante ligero, y sugiere la palabra “tifes” el pelo en el lenguaje popular. Por fin opté por: “les effectifs fictifs”.

 

Armando José Sequera pinta con mucha poesía episodios de la vida de cada día que muy a menudo se vuelven maravillosos. La bella imagen del título “Anidaban en sus manos y en su cabello arrollado de brisas” (p.114), la de un  anciano en una silla de ruedas con pájaros en las manos y en el pelo, la traduje con un giro francés más activo: “Ils nichaient dans ses mains et ses cheveux qui virevoltaient au gré du vent”.

 

El humor de Luis Britto a la vez sarcástico y poético abunda en Rajatabla. Al traducir la obra en el año 2010 para Monte Ávila Editores, el ritmo, la musicalidad de las frases, los diferentes registros de lengua, me plantearon muchos problemas.  El texto «Explosión» (p.12), dramático, mordaz y burlón, es una sola frase sin puntuación con repetición del fragmento de frase “Que me traigan el cajón que el diputado lo quiere…”, en francés  “Qu’on m’apporte le cercueil le député le veut…”. La repetición subraya el carácter de urgencia de la orden y progresivamente se acentúa la crueldad del personaje hasta el desenlace inesperado.  En “ETRA” (p.123), la seriedad humorística con la cual Britto define el arte nuevo ETRA, “pasatiempo que consiste en revolver cualesquiera arreglo de componentes al orden originario…”, me ha llevado a traducir el título con una palabra inventada, la inversión de la palabra francesa ART, es decir TRA, como Britto había hecho con la palabra ARTE o sea ETRA.

 

En cuanto a la poesía versificada que traduje tuve que valerme de  procedimientos idénticos a los de la prosa poética. Para el título del poema de Arturo Uslar Pietri Canción sorda (Adagio, 1936) que no podía traducir literalmente, tuve que introducir más directamente la emoción del poeta, he escogido: Sourde à mon appel. El ritmo balanceado de Hace tanto (El hombre que voy siendo, 1986)Hace diez años, hace treinta, / hace una hora, fue ayer, esta mañana /”, lo restituí así: “Cela fait dix ans, cela fait trente, / Il y a une heure, ce fut hier, ce matin,/”.

 

Con motivo de la venida a Francia de los dos poetas Eugenio Montejo y Rafael Cadenas invitados del Festival de Cine y Cultura Latinoamericana de Biarritz, la revista Poésie 2002, publicó poemas de los dos poetas que yo había traducido. El título del magnífico poema Terredad (Terredad, 1978), que muestra el apego de Montejo a la Tierra, es inventado por el poeta. Tuve que imaginar una palabra a partir de la palabra francesa terrien, habitante de la Tierra: inventé Terriennité. En Trópico absoluto (Trópico absoluto, 1982), subrayé el carácter soberano del trópico, de su luz, en la bella imagen “Esta luz me compendia la vida y la muerte / en un haz de flotantes colores / que mi silencio me dibuja en palabras”, mi traducción es: “Cette lumière rassemble pour moi la vie et la mort /en un faisceau de couleurs aériennes / auxquelles mon silence donne la forme de mots”. La traducción de las imágenes es ardua, hay que restituir el ambiente, las sensaciones, las emociones que se desprenden de ellas, la traducción literal es imposible. En el poema de Rafael Cadenas Ausencia (Una isla, 2000) “Te he buscado, ala de mar, infantil. /Las aguas arrasaron la verde claridad”, tuve que guardar la idea del lugar y del momento y conservar el orden sugerido por el poeta: “Je t’ai cherché, bras de mer ailée de mon enfance. /Les eaux en firent disparaître la verte  clarté./”

           

En lo que se refiere a las otras traducciones que he hecho, como los poemas de Trigo y levadura (Blé et levain) del libro del colombiano Ernesto Mächler (ed. Mémoire vivante, 2003) o las obras dramáticas del argentino Alejandro Finzi que contienen muchos momentos poéticos, particularmente en las didascalias, o últimamente los poemas del poeta indígena yanacuna Fredy Chikangana (revista siècle 21, n°28, Paris, 2016) puedo decir que traté, como en las obras citadas anteriormente, de aproximarme al autor traducido leyendo otras obras de él para hacer mía su manera de escribir. Pero la traducción perfecta no existe, es una aproximación más o menos lograda de la obra traducida.

Fecha: 31/JUL/2017


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