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Luis Carlos Díaz advierte sobre el poder del tejido en las redes sociales

La información falsa es cada vez más sofisticada

El periodista Luis Carlos Díaz subraya el poder que tienen los ciudadanos de impactar los espacios de opinión pública a través de las redes sociales, pero también advierte sobre la calidad, buena o mala, de la información que mediante de éstas se difunde, así como sus consecuencias

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Luis Carlos Díaz analizó el rol de las redes sociales, durante el foro-taller Informar [Se] en Contingencia, en la Galería Braulio Salazar
Fotógrafo: Cortesía de Héctor Bencomo
 

Hoy, más allá del voto, los ciudadanos tienen un poder capaz de impactar los espacios de opinión pública. Un hecho inédito que les permite ponerse de acuerdo rápidamente, confluir sin siquiera conocerse, buscar puntos de encuentro para movilizarse e incidir en todos los ámbitos de la vida en sociedad.



Se trata del tejido social en las redes, ese que el resto de los poderes aún no comprende, pero que cambia o transforma las reglas del juego. Ese enjambre está vinculado con las personas con quienes entablamos relaciones que se construyen en la cotidianidad. No se trata únicamente de la familia, de los vecinos, los compañeros de trabajo o universidad, tiene que ver también con aquellos que vemos diariamente en los entornos digitales.



Luis Carlos Díaz, periodista y especialista en redes sociales, habla con propiedad del tema. Conoce, escudriña, practica, investiga constantemente y se sorprende con esta nueva estructura social a través de la cual se tejen relaciones para estar informados y lo califica como un “fenómeno maravilloso”.

 

“Si creemos en algo, pensamos en algo y  nos metemos en un espacio digital, y de pronto vemos que hay alguien que lo dice mejor, lo dice de forma más contundente y de una forma que no habíamos visto, entonces empezamos a mejorar, a pulir nuestros propios argumentos, a ser ciudadanos más densos, porque le vamos a dar más sentido, más significado a las cosas que queremos y en las que creemos”.

 

Otro aspecto que cobra valor para Luis Carlos Díaz, es la posibilidad de equilibrar el miedo. Sostiene que buena parte del discurso del poder está sustentado en cómo generar temor, por ello “tener redes fortalecidas, gente con quien te puedes conectar y hablar en confianza, quizá no te reduce el miedo porque sigue estando en frente el cañón, pero éste se reparte como una carga y si lo llevamos entre todos, pesa menos”.

 

Trasladar el discurso online al espacio offline muchas veces resulta complejo. Sin embargo, Luis Carlos Díaz lo hace con naturalidad y es capaz de tejer redes con la palabra hablada, cara a cara, sin conocer a sus interlocutores. Durante el foro- taller “Informar [Se] en Contingencia”, realizado en la Galería Universidad Braulio Salazar, no solo compartió conocimientos y experiencias, sino que también dejó sobre la mesa temas para la reflexión.

 

Las redes sociales no deben limitarse a relatos escuetos sin mayor atractivo, por el contrario, se han convertido en el espacio idóneo para contar historias interesantes y bien fundamentadas, entendiendo la significación de éstas para el futuro cuando se retome el Estado de Derecho en Venezuela.



Selección de contenidos y redes ciudadanas

 

Díaz sostiene que hoy “nos estamos informando por la selección de contenidos que hacen nuestros amigos”, esto se llama “filtro social” y es muy distinto a los medios de comunicación tradicionales. En otras palabras, “ya no es una marca la que decide el menú informativo”.

Explica que cada red es distinta y no existe una mejor que otra, solo se complementan y la persona define los diferentes niveles y ámbitos de conversación. Por tanto, la información a producir debe ser “lo suficientemente atractiva, sexy, bien hecha, como para que entre en el filtro social de otra gente, y ésta le provoque compartirla”.

 

De allí que Luis Carlos Díaz enfatice la importancia de las redes ciudadanas y la necesidad de compartir información de buena calidad, verificada y verificable. Insiste en que la mentira o información falsa es cada vez más sofisticada, por lo que buscar fuentes pertinentes es fundamental.

 

- La información de mala calidad no nos permitirá tomar buenas decisiones, viola los principios de confianza que se tejen con la gente, se devalúa como el bolívar, destacó.

 

También aclara que los medios de comunicación y redes sociales son completamente distintos. La información proveniente de los primeros es material procesado por un periodista o equipo de profesionales, mientras que en los entornos digitales hay periodistas y medios pero también materia prima que generan los ciudadanos (fotos, vídeos, textos,), es decir, insumos, datos, información no procesada.

 


Memoria=Justicia

 

Para Luis Carlos Díaz la memoria está íntimamente vinculada con la justicia. He ahí el valor que tienen las redes sociales para registrar, sustentar hechos y generar pruebas que permitan posteriormente investigar y traducirse en sanciones. Hoy en Venezuela esta labor es fundamental y en el país hay algo peor que la censura: la desfachatez y la impunidad.

 

Si bien la libertad de expresión, el derecho a recibir, buscar y difundir información están –a su juicio- cercenados en estos momentos, Díaz señaló que los ciudadanos deben procurarlos porque, en definitiva, los derechos humanos “son una especie de reglas de juegos globales” que no prescriben.

 

- Memoria no es resentimiento, no es rencor, es memoria siempre que esté bien sustentada, anotada. Siempre que tengamos pruebas se puede sustanciar un caso y denunciar. El derecho a la información es clave y aun cuando el Estado no lo garantiza, eres tú como ciudadano quien lo procura, el que lo exige, el que busca que eso sea así, que eso pase, lo importante es que no te rindas, manifestó.

Fecha: 19/JUL/2017