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Rosemarie Ackermann dominó el salto alto en los 70

Un salto para la historia

El 26 de agosto de 1976, la nativa de la República Democrática Alemana, pasó la barrera de los dos metros en el salto alto femenino en Berlín Oeste, convirtiéndose en la primera mujer en superar esa hazaña

Raúl Medina Sella

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Fotógrafo: Tomada de Alchetron
 

La atleta Rosemarie Ackermann, nacida en la República Democrática Alemana, el 4 de abril de 1952, consiguió el 26 de agosto de 1976, a la edad de 24 años, convertirse en la primera mujer en la historia en superar los dos metros en la prueba de salto alto, en la ciudad de Berlín Oeste.

 

En los Juegos Olímpicos de Munich en 1972, aún con su nombre de soltera, Rosemarie Witschas, finalizó en la séptima posición con un salto de un metro 84, en una prueba ganada por la alemana occidental Ulrike Meyfarth.


El 24 de agosto de 1974 igualó en Berlín el récord mundial que poseía la búlgara Yordanka Blagoeva con 1'94. Apenas dos semanas más tarde obtuvo su primera gran victoria ganando el título de campeona de Europa, en Roma, donde además estableció un nuevo récord mundial con 1'95.


Rosemarie se casó con ese mismo año con el jugador de balonmano Manfred Ackermann, de quien tomó su apellido. En 1976 volvió a batir su propio récord mundial con 1'96 en Dresde. El momento más importante de su carrera llegó ese mismo año cuando ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Montreal con 1'93.


El 14 de agosto de 1977 estableció por tercera vez el récord mundial con 1'97 durante la Copa de Europa en Helsinki, en una brillante actuación. El 26 de ese mismo mes, en Berlín Oeste, logró la proeza de superar la barrera de los dos metros, convirtiéndose en la primera mujer en la historia en lograrlo.


Ackermann era la mejor saltadora del mundo y en 1978 se vio destronada por Sara Simeoni. Pocas semanas antes de los Juegos Europeos de Praga, la italiana batió en Brescia el récord mundial con 2'01.


El enfrentamiento entre ambas en los Juegos Europeos de Praga era uno de los momentos más esperados de esa competición, y no decepcionó a nadie. Finalmente Simeoni logró la medalla de oro igualando su propio récord mundial de 2'01, mientras Ackermann se quedó en segunda posición con 1'99.


La atleta alemana, se retiró del atletismo tras los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, sus terceros Juegos, donde ocupó el cuarto lugar.

Fecha: 26/AGO/2017


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