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Advierten que el país atraviesa una severa estanflación

Radiografía de la economía venezolana según el Banco Mundial

El Banco Mundial publicó en su página web un trabajo en el que analiza la situación económica del país, y advierte que, en el corto plazo y mediano plazo, Venezuela enfrenta importantes retos y necesidades de financiamiento

Tomado de bancomundial.org

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Indican que la moneda ha continuado depreciándose fuertemente en el mercado negro. Y se estima que el PIB se contrajo por encima del 12% en 2016.
Fotógrafo: Gema Durán
 

Venezuela atraviesa una severa “estanflación” (estancamiento más inflación). Así lo señala el Banco Mundial, en un reportaje publicado en su página web a finales de abril, en el que además señalan que la falta de acceso a los datos oficiales dificulta la evaluación de la crisis. Sin embargo, advierten que la inflación ha continuado acelerándose, y la anualizada llegó al 741% en febrero pasado. 

 

En el mismo trabajo, titulado “Venezuela, panorama general”, indican que la moneda ha continuado depreciándose fuertemente en el mercado negro. Y se estima que el PIB se contrajo por encima del 12% en 2016, lo cual implica una contracción acumulada del producto de más del 22 por ciento desde 2013.


También precisan que, desde febrero de 2015, las reservas internacionales se han reducido a más de la mitad, 10 mil 300 millones de dólares a principios de marzo, con reservas de oro estimadas en $ 7 400 millones, dejando una pequeña porción de divisas líquidas. 

 

El consumo privado se contrajo a un ritmo acelerado por segundo año consecutivo –añaden- socavado por la disminución de los ingresos reales, la escasez generalizada de bienes de necesidad básica y los costos de transacción cada vez más elevados.


Los niveles de confianza deprimidos y la alta incertidumbre, junto con la falta de disponibilidad de bienes de capital, han llevado a una fuerte caída de la inversión, y la drástica reducción de la demanda interna ha estado acompañada por el colapso de las importaciones, tal y como se lee en el texto.
Además, la falta de inversión y mantenimiento en conjunción con los atrasos crecientes en las compañías de servicios petroleros han socavado la producción de petróleo, que ha disminuido en más del 10 % según algunas estimaciones.


Se estima que el sector agrícola ha disminuido casi un 6%, agravando aún más la escasez de alimentos causada por la excesiva dependencia de las importaciones de productos básicos adquiridas por el Estado, y las agudas restricciones al acceso a divisas para que el sector privado pueda importar alimentos y productos básicos.


En síntesis, el restringido acceso a financiamiento externo, los controles de precios, las restricciones en el acceso a divisas y el colapso de la participación del sector privado en la oferta de productos básicos han dado lugar a una de las inflaciones más altas del mundo.


¿Qué pasó?

 

De acuerdo al informe, la caída del precio internacional del petróleo ha agudizado los desbalances macroeconómicos. La cuenta corriente registró un importante déficit en 2015, después de un ligero superávit en 2014, con una fuerte caída en el comercio debido a que el precio del petróleo se desplomó en un 50% en 2015, en consonancia con los precios internacionales del crudo y pese a una marcada compresión de las importaciones.


Aseguran además que la caída significativa de las exportaciones de petróleo condujo a un aumento del déficit de la balanza por cuenta corriente hasta cerca del 9% del PIB en 2016. Esto ocurrió pese a una compresión masiva de las importaciones de mercancías del 52% a 17 mil 800 millones de dólares, el nivel más bajo en más de 12 años.


El déficit fiscal se situó en más del 20% del PIB, ya que tanto los ingresos petroleros como los no petroleros se vieron afectados. El precio del crudo venezolano se redujo 22% en 2016, con un promedio de 34,8 USD / barril, mientras que la producción de petróleo también se disminuyó.


¿Qué se debería hacer?

 

En el corto plazo y mediano plazo, Venezuela enfrenta importantes necesidades de financiamiento, con un déficit fiscal calculado a fines de 2016 por encima de 20% del PIB, así como necesidades de financiamiento externo muy grandes. En consecuencia, tiene grandes retos por delante. El más apremiante es contener los pronunciados desbalances macroeconómicos que ya están revirtiendo los logros sociales alcanzados.


De manera complementaria, requiere restablecer la confianza del sector privado, mejorando el clima para las inversiones con miras a fortalecer sus perspectivas de crecimiento a largo plazo y diversificar sus exportaciones, a fin de reducir su extremada vulnerabilidad a las fluctuaciones de los precios del petróleo. Estos ajustes deben estar acompañados por una política activa y bien diseñada para proteger a la población en situación de pobreza.


¿Qué ha hecho el Gobierno?

 

Los desbalances han ejercido presiones sobre el tipo de cambio, incluso antes del desplome del precio internacional del petróleo a fines de 2014. El Gobierno ha intentado contrarrestar estas presiones mediante la implementación de un régimen de tipos de cambio múltiples y de controles cambiarios adicionales. Estas medidas han contribuido a un fuerte ajuste externo debido a una contracción de las importaciones.


Sin embargo, no han podido frenar la fuga de divisas. Al mismo tiempo, las medidas cambiarias y la regulación de la participación del sector privado en la producción y distribución de algunos productos básicos, han desencadenado en escasez, presiones inflacionarias y problemas de suministro en un aparato productivo altamente dependiente de las importaciones.


A principios de 2016, el Gobierno dio un viraje en su política cambiaria, estableciendo un tipo de cambio dual y devaluando al mismo tiempo en un 37% la tasa oficial más baja, que ha pasado de Bs. 6,3 por dólar a Bs. 10 por dólar.


Asimismo, dispuso que la otra tasa de cambio fuera flotante y anunció un incremento de los precios de los combustibles, pese a lo cual los nuevos precios siguen estando fuertemente subsidiados. Como resultado, Venezuela atraviesa una severa “estanflación”.

Fecha: 07/JUN/2017