Tiempo Universitario

| NOTICIAS

22 de diciembre de 1835

Nace la talentosa pianista y compositora Teresa Carreño

Esta venezolana llegó a posicionarse entre las más importantes del mundo para finales del siglo XIX y primeras dos décadas del XX y sus cenizas reposan en el Panteón Nacional

Antonella Fischietto M.

Tiempo Universitario
Teresa Carreño, pianista y compositora venezolana que trascendió fronteras y logró posicionarse entre las más importantes del mundo en su época.
Fotógrafo: Archivo
 

La pianista y compositora venezolana Teresa Carreño nació en Caracas el 22 de diciembre de 1835 y sobresalió como la artista más prolífica de América Latina durante la última década del siglo XIX y las dos primeras del XX, etapa en la cual se posicionó entre las más importantes del mundo en su época.


Considerada una mujer poco convencional para las costumbres de las familias caraqueñas tradicionales de su tiempo, Carreño se labró un camino artístico que tuvo más trascendencia fuera del país que en su patria natal. En reconocimiento a sus destacadas dotes, el complejo teatral más importante de Venezuela, ubicado en capital de la república, lleva su nombre desde que fue inaugurado en 1983.


Llevó una intensa y fructífera vida dedicada a la música. Sus padres fueron Manuel Antonio Carreño y de Clorinda García de Sena y Toro. Comenzó los estudios de piano de la mano de su padre y los continuó con el reconocido pianista Julio Hohené. A la edad de ocho años, debutó en el Irving Hall de Nueva York, con destacada participación.


Estuvo radicada en París, desde donde proyecto su carrera como concertista haciendo giras por toda Europa, además de Estados Unidos, Australia, Africa del Sur y Nueva Zelanda, acompañada por prestigiosas orquestas.


En 1855 regresó a Venezuela invitada por Joaquín Crespo para dar un concierto y en 1886 Antonio Guzmán Blanco la comisionó para organizar la temporada de ópera de Caracas. Pero no tuvo el éxito que había alcanzado en el exterior, debido a la falta de apoyo de una sociedad conservadora que la veía como una mujer fuera de los cánones tradicionales.


Se divorció tres veces y se casó en cuatro oportunidades. Primeramente, contrajo nupcias con el violinista Emile Saurel; luego con el cantante de ópera Giovanni Tagliapetra. Su tercer marido fue el pianista Eugen D'Albert. Por último, se casó con su antiguo cuñado, Arturo Tagliapetra.


Tuvo una vida emocional inestable y un intenso trabajo como concertista que se constituyeron en factores determinantes para dañar su estado de salud. Murió en Nueva York, Estado Unidos, el 12 de junio de 1917. Sus restos mortales, reducidos a cenizas, reposan en el Panteón Nacional.

Fecha: 22/DIC/2016