Tiempo Universitario

| ENTREPARES

Estudiantes se benefician a diario de los textos

Bibliotecas son indispensables en la formación profesional

Mucho se pensó que lo virtual desplazaría a lo impreso, pero no fue así, hoy en día siguen vigente los textos que son referencia mundial para cualquier persona

Miriangel Romero Herrera

Tiempo Universitario
En el caso de la universidad carabobeña se destacan importantes Bibliotecas Universitarias.
Fotógrafo: Víctor Bello
 

Las bibliotecas universitarias son un centro de documentación usado casi en su totalidad por estudiantes de pre y posgrado, indispensables en la formación profesional de las personas que buscan mejorarse día a día.

 

La biblioteca es un centro de recursos para el aprendizaje, la docencia, la investigación, las actividades relacionadas con el funcionamiento y la gestión de la institución en su conjunto.

 

Este centro de documentación tiene como misión y principal objetivo facilitar el acceso y la difusión de los recursos de información y colaborar en los procesos de creación del conocimiento, a fin de contribuir a la consecución de los objetivos de la universidad y de sus estudiantes.

 

Es competencia de la biblioteca, seleccionar y gestionar los diferentes recursos de información con independencia del concepto presupuestario y del procedimiento con el que hayan sido adquiridos o de su soporte material

 

Un poco de historia

Sin lugar a dudas, estos repositorios tienen vieja data, y aun cuando la tecnología ha tenido auge y se pensó que iban a desaparecer los textos impresos; ha sido todo lo contrario, lo virtual demostró que cada día las personas usan los textos como referencia y tener respaldo de lo que se lee, estudia, analiza y aprende.

 

El origen de estos reservorios del conocimiento data del siglo XVII, con la aparición de las universidades en la Edad Media. En ellas las necesidades de los libros por parte de los estudiantes fueron atendidas por los estacionarios, una especie de bibliotecarios que alquilaban los cuadernillos (peciae) que integraban las obras que habían sido aprobadas y corregidas por las autoridades académicas, para que los estudiantes pudieran copiarlas para su estudio. La división de la obra en varios cuadernillos hacía posible que pudiera ser copiada por varios estudiantes simultáneamente.

 

Esta organización se considera el embrión que a través del tiempo se fue desarrollando e incrementando, y luego llega a ser lo que actualmente se conoce como la biblioteca universitaria.

 

Con el tiempo las universidades comenzaron a acumular grandes cantidades de libros, muchos de ellos procedentes de donaciones realizadas por teólogos y simpatizantes. Las colecciones se encontraban a cargo de un librarius, asistido a veces por parvi librarii (ayudantes), y se solían dividir en dos fondos: la magna libraria (sala de lectura, con pupitres en los que los libros, obras indispensables para los estudios de los maestros y estudiantes, estaba encadenados, de acceso libre, donde el préstamo estaba prohibido salvo excepciones) y la parva libraria (sala con más libros, colocados en armarios, obras de consulta que interesaban a los especialistas, o volúmenes de menor valor, repetidos o en mal estado, que los miembros de la institución podían tomar en préstamo). En algunas universidades llegaron a elaborar reglamentos para proteger los libros.

 

En los países en vías de desarrollo, las universidades y sus bibliotecas siempre han tenido recursos mucho más limitados. El alto precio de las publicaciones, las penurias económicas locales, el clima, la guerra, la inestabilidad política, entre otras. Muchas son las dificultades y los riesgos para la conservación del material bibliográfico y para el desarrollo de colecciones adecuadas, para el acceso a la información; pero aun así siguen llenándose de visitantes y continúan su principal objetivo que es entregar sabiduría a través de las páginas de los textos.

 

Universidades actuales y la investigación

En el caso de la universidad carabobeña se destacan importantes Bibliotecas Universitarias, como son los de la Universidad de Carabobo, la Universidad José Antonio Páez, la Universidad Alejandro de Humboldt y la Universidad Arturo Michelena.

 

En la Universidad de Carabobo se encuentra la Dirección General de Biblioteca Central (DGBC), que es la unidad organizativa administrativa adscrita a la Vicerrectoría Académica, que realiza funciones de naturaleza directiva-ejecutiva, en relación a las actividades de coordinación inherentes al sistema de biblioteca académica, a fin de dar apoyo a los procesos de enseñanza aprendizaje y a las actividades de investigación y extensión de la Universidad de Carabobo.

 

Su misión es desarrollar las más importantes colecciones y servicios que den sustento a los programas académicos de pregrado y posgrado de la UC, a fin de formar ciudadanos profesionales integrales que contribuyan con el desarrollo del país.

 

La UC tiene en su haber 8 bibliotecas centrales pertenecientes a todas sus facultades entre en el campus de Bárbula y la sede de La Morita, y dentro de las facultades como por ejemplo Ingeniería, cada Escuela maneja su repositorio individual para darles accesibilidad a los estudiantes en sus carreras, al igual que el aula virtual para los universitarios.

 

Por su parte la Universidad José Antonio Páez tiene una Biblioteca presencial y una virtual que les da acceso a sus estudiantes a través de redes y claves para uso interno.

 

Las universidades Arturo Michelena, Alejandro de Humboldt también poseen sus centros de documentación para proporcionarles a sus estudiantes la información requerida para sus trabajos e investigaciones, así como también para los de posgrado y para los profesores que necesiten validar o cotejar sus referencias.

 

En definitiva las bibliotecas universitarias son un valioso aporte que entregan las instituciones educativas al servicio educativo y social, pues no solo sus estudiantes hacen uso de ellas, sino todo el que lo necesite, llevándose un registro para llevar la data de la cantidad de usuarios que necesitan de los textos impresos.

 

Una biblioteca bien sustentada y documentada, es un mundo lleno de posibilidades al servicio de un país sediento de conocimiento.

 

Fecha: 27/JUN/2016