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Reciclaje, el tesoro que se desperdicia

En tiempo de crisis afloran las alternativas y no hay excusa para cruzarse de brazos

El reciclaje se refiere al aprovechamiento de los materiales u objetos que la sociedad ha descartado

Miriangel Romero Herrera

Tiempo Universitario
La clave de la recuperación está en la separación y limpieza de los desechos
Fotógrafo: Gema Durán
 

Desde hace algunos años, la basura de muchos es la oportunidad de otros para hacer dinero, adornar sus casas, apoyar labores sociales, contribuir con los colegios, enseñar técnicas y unos innumerables usos que han sido de provecho.

 

La cantidad de basura que se genera en un país, es proporcional a la cantidad de habitantes. Por ejemplo, en Venezuela se producen aproximadamente 25.000 toneladas de desechos y menos del 5% se reutiliza, según un informe publicado en el número 2, volumen XX de la revista Debates IESA por la periodista Carmen Sofía Alonzo. Esto traduce, las insuficientes políticas orientadas a reciclar los desechos, que en su mayoría podrían destinarse para el aprovechamiento de escuelas, fundaciones, materia prima, instituciones, hogares, empresas, entre otros.

 

La articulación del Estado con las universidades, empresas e instituciones públicas, debiera ser un tema de interés colectivo y un punto referencial de discusión para incorporarlo en los pensa de estudios y diseños curriculares de los colegios. De esta manera, se estaría creando una cultura de conciencia al respecto, que abarque la escuela, el hogar y la sociedad en general.

 

Reciclar

El reciclaje se refiere al aprovechamiento de los materiales u objetos que la sociedad ha descartado, es decir, darle un nuevo uso a lo desechado para que pueda ser reutilizado en la fabricación o preparación de nuevos productos, sin que tenga una relación funcional o de forma con el producto original.

 

Para empezar hay que tener claro ¿cómo? y ¿qué se va a hacer? La manera recomendable para la separación de materiales debe comenzar en los hogares; allí se puede simplificar la tarea, colocando varios recipientes con etiquetas o de distintos colores para cada elemento, unos 3 o 4 depósitos. Entre ellos está la materia orgánica, que son los restos o desechos de los alimentos; papeles, cartones, cuadernos, revistas, periódicos; vidrio; metales y plásticos.

 

La clave de la recuperación está en la separación y limpieza de los desechos, en especial de alimentos, estos últimos se pueden usar para el abono de las plantas que hay en las casas.

 

Hay tres aspectos importantes que interesan a la hora de reciclar, y son la base del aprovechamiento.

 

Primero hay que reducir, porque se permite minimizar la cantidad de residuos sólidos generados, para disminuir los impactos ambientales y los costos asociados a su manipulación. La reducción de residuos sólidos puede realizarse en las viviendas, las instalaciones comerciales e industriales a través de compras selectivas y del aprovechamiento de productos y materiales.

 

Luego verificar la reutilización, que es la acción por la cual el residuo sólido con una previa limpieza, es utilizado directamente para su función original o para alguna relacionada, sin adicionarle procesos de transformación.

 

Y por último reciclar, donde se aprovechan y transforman los residuos sólidos urbanos que se han recuperado para utilizarlos en la elaboración de nuevos productos. Por ejemplo, el plástico puede transformarse en mangueras, bolsas, inclusive juguetes; el papel reciclado se utiliza para hacer nuevos utensilios de papel como las bolsas o el mismo papel.

 

Sin embargo, no siempre es posible recuperar todos los residuos que se quiere, puesto que en la actualidad no se cuenta con tecnología apropiada.

 

Universidades apuestan por el aprovechamiento

Reciclar es una difícil tarea, pero que hay que incentivar, aunque existen algunas iniciativas para reutilizar los desechos domiciliarios, los esfuerzos no son suficientes y se deben buscar alternativas para la participación ciudadana. Actualmente, solo un 10% de los desechos que se generan, se destina al reciclado.

 

Las universidades como institución dedicadas a la construcción del conocimiento y a la investigación, están abocadas al desafío ambiental a que se enfrenta la sociedad del siglo XXI. De igual manera, juegan un papel protagónico en la búsqueda de respuestas a los retos de la sostenibilidad.

 

La Universidad de Carabobo, la Universidad José Antonio Páez, la Universidad Arturo Michelena y la Universidad Tecnológica del Centro, a través de sus programas de servicio comunitario, trabajos especiales de grado y programas de extensión a las comunidades, han desarrollado programas ecológicos y de reciclaje desde hace 3 años, con la finalidad del aprovechamiento de recursos.

 

Una propuesta trascendental “Tapas por la vida” fue generada por dos actuales comunicadoras sociales egresadas de la UAM Andrea Giugliano y Anel Suárez, en el que reciclan tapas plásticas de bebidas para ayudar a las fundaciones de niños con cáncer.

 

De igual manera, la UC con su programa Mega UC, recicla sobre todo papel, cartón, para ser reutilizado y vendido a las empresas recuperadoras y con esto se genera dinero, y así contribuir con el desarrollo sustentable.

 

La Unitec y la Ujap, llevan a cabo charlas y talleres de recolección, conjuntamente con empresas que contribuyen con esta iniciativa, como Ford Motors de Venezuela, Chrysler de Venezuela, actividades que ayudan al fortalecimiento de la cultura ambientalista y, en consecuencia, con el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.

 

Lo que se propone es considerar los tipos de materiales que van a la corriente de desechos; la forma en que serán reutilizados; y por último ubicar los compradores de los materiales reciclables como papel, plástico, aluminio y vidrio, entre otros.

 

Fecha: 29/ABR/2016