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Coma sin riesgos

Adopte medidas a la hora de manipular los alimentos

Evite la contaminación cruzada o intoxicación por mal manejo de los alimentos en el hogar

Vanessa E. Becerra

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El vinagre también puede utilizarse para el lavado posterior de los utensilios
Fotógrafo: Archivo
 

Son muchos los riesgos que corremos al comer alimentos contaminados, ya sea de manera biológica, química o física. Incluso, comidas que preparamos en casa, pueden llevarnos a problemas en el tracto intestinal. Sin medicinas en las farmacias, prevenir, será parte de la solución. Describiremos aquí algunos puntos y conocimientos a tomar en cuenta a la hora de manipular los alimentos.

 

Es imprescindible conocer lo que se denomina ciencia de los alimentos, que nos ayuda a comprender la importancia de la calidad microbiológica de los productos alimenticios, ya sean crudos o cocidos. Conocer el tiempo en el cual una comida preparada puede estar en óptimo estado para ser ingerida, las temperaturas de mantenimiento y su procesamiento, son factores relevantes.

 

La higiene a la hora de manipular los alimentos, es uno de los principales detalles, en especial saber los procesos para limpiar las frutas, verduras y el aseo de los utensilios que se utilicen para evitar la contaminación cruzada.

 

Hoy en día, ante el resurgimiento de enfermedades causadas por frutas mal lavadas, que podrían tener restos fecales de animales vectores de enfermedades graves, como el mal de chagas, se deben utilizar productos aparte del jabón, para lavar las frutas.

 

En Venezuela, se ha acostumbrado a comer muchas frutas con su concha. Con esas son las que hay que tener más cuidado. Por ejemplo, con la guayaba, mango, fresas, moras, sapote, tomates de árbol que suelen comerse con su cáscara, se pueden lavar y posteriormente remojar con un poco de vinagre por algunos minutos, al igual que se acostumbra con las legumbres para las ensaladas.

 

El vinagre también puede utilizarse para el lavado posterior de los utensilios, como tablas de picar. Con respecto a estas últimas, la mejor alternativa es tener dos tablas para cortar los alimentos, una para las carnes, pescado y pollo y, otra para las frutas y legumbres, previamente limpias. Esta es una manera de evitar, lo que se conoce como la contaminación cruzada.

 

Otra medida de prevención, sería tapar bien los alimentos en la nevera, de manera que las carnes crudas no entren en contacto con otras comidas preparadas listas para servir.

 

Unos minutos de lavado pueden ahorrarnos muchos malos ratos, ya que eliminamos gérmenes, bacterias o parásitos. Asimismo, el tiempo de exposición de los alimentos preparados, los almuerzos y meriendas hechas en casa para consumir en el área laboral, es importante que se mantengan en un área refrigerada o lejos de las altas temperaturas para evitar la proliferación de las bacterias que deterioran las comidas.

 

En primer lugar, hay que saber diferenciar entre un alimento contaminado y un alimento deteriorado. Un alimento contaminado puede parecer completamente normal, por ello es un error suponer que un alimento con buen aspecto está en buenas condiciones para su consumo, porque puede estar contaminado por bacterias.

 

Mientras que un alimento deteriorado, es aquel que está a ciertas temperaturas y factores ambientales que aceleran el proceso de deterioro. Los alimentos pueden estar: deteriorado y contaminado (se aprecia en su aspecto); deteriorado y no contaminado (se aprecia en su aspecto); contaminado y no deteriorado (no se aprecia en su aspecto). Este último es el realmente peligroso y causante generalmente, de las enfermedades de origen alimentario como la salmonella.

 

Se debe tener mucho cuidado al comer productos crudos, como sushi, en lugares donde no se garantizan los tiempos de congelación óptimos para mantener el pescado en buen estado, y lugares donde se consuman ensaladas. Ya que no hay garantía de que laven las legumbres de manera correcta.

 

Hay que tomar en cuenta las temperaturas para eliminar los gérmenes, que mueren entre 70º a 100º grados centígrados. Entre 5ºC y 70ºC se desarrollan, siendo la temperatura óptima, entre 35º a 38ºC para proliferar las bacterias. Por debajo de 5ºC frenan su desarrollo.

 

La cocción, refrigeración y congelación, así como la higiene en la manipulación, son las principales medidas de prevención para evitar la contaminación y propagación, así como la correcta conservación de los alimentos, evitando la aparición de enfermedades de origen alimentario.

Tips de conservación de los alimentos preparados:

Si se consume frío o crudo: En nevera, quitando las porciones que se van a consumir, si no se consume todo a la vez. Calientes: si no se sirve en el momento, se refrigeran en nevera y se recalientan (70ºC) al consumirse. Nunca se deberá mezclar alimentos crudos con cocidos, ni utilizar el mismo cuchillo al cortar carne cruda y cocida.

 

Conserve los alimentos calientes o fríos, nunca tibios, a temperatura menor a 5°C o mayor que 60°C, es decir, fuera de la zona de peligro. Enfríe rápidamente los alimentos preparados, los sobrantes y los perecederos que no serán consumidos en forma inmediata. Nunca los deje más de dos horas a temperatura ambiente. La heladera debe usarse para enfriar y conservar (no solo para conservar). Mantenga por poco tiempo alimentos en el freezer, así estén cocinados.

Fecha: 08/ABR/2016