Tiempo Universitario

| NOTICIAS

No resuelve la crisis del país

Gobierno insiste en un menú de medidas incompletas

Si bien el ajuste de la gasolina tenía un año cocinándose y pese a que alcanza un 4.000 % no resuelve mayor cosa, puesto que llenar el tanque es el equivalente al costo de un refresco de lata, es decir, sigue siendo un valor insignificante desde el punto de vista del valor real de las cosas

Maigualida Del Valle Villegas

Tiempo Universitario
Polo asegura que el problema es que llegamos a la medida por gravedad, pero ya no corrige absolutamente nada.
Fotógrafo: Orlando Nader
 

A juicio del economista Pablo Polo, director del Instituto de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (Infaces), el gobierno venezolano insiste en un menú de medidas incompletas que no son suficientes para corregir la situación del país. 

 

Si bien el ajuste de la gasolina tenía un año cocinándose y pese a que alcanza un 4.000% no resuelve mayor cosa, puesto que el tanque del vehículo es el equivalente al costo de un refresco de lata, es decir, sigue siendo un valor insignificante desde el punto de vista del valor real de las cosas.


Polo asegura que el problema es que se llegó a la medida por gravedad, lo que significa que ya no corrige absolutamente nada; al igual que el ajuste cambiario, que pasa de 6,30 a 10 bolívares, lo cual es completamente irrelevante en cuanto al valor real de la divisa.


Comenta que continúa con la misma situación. No hay dólares para asignar, al no liberar el mercado cambiario paralelo y no permitir las transacciones en dólares entre particulares estos quedan fuera de contexto del proceso del gobierno.


“Prácticamente se está regalando el país a los extranjeros, los chinos están pidiendo el aumento de la cantidad de petróleo que se entrega a cambio de los compromisos adquiridos por el Estado venezolano con esos inversionistas, pero no se cuenta con ese petróleo adicional. Venezuela está produciendo lo que puede producir y no tiene cómo aumentar la capacidad de producción petrolera, es decir, estamos completamente colapsados en términos productivos”, argumentó.


Déficit en bolívares
El economista afirmó que no es un tema de cuánto se debe o qué tan grande es esa deuda, sino que hay dos déficit, uno en bolívares y otro en dólares. Cree que el gobierno puede manejar un poco más fácil el déficit en divisa nacional, porque obligó al Banco Central de Venezuela a financiarlo, pero el de divisa extranjera no lo puedo corregir.


“Por ejemplo, el Estado tiene que entender que no tiene la capacidad de suministrar divisas al sector productivo. Hasta el año 2010, cuando el gobierno eliminó el mercado paralelo, la mayoría de las empresas manejaba el dólar paralelo y había suficiente producción. En ese momento, el dólar oficial se ubicaba en 2,15 bolívar y el paralelo 6, ese es el mejor ejemplo de que el sistema de control cambiario no ha funcionado”, dijo.


Todos somos excluidos
Según Polo, en este sistema actual, en el que se dice que los dólares preferenciales son para proteger al pueblo, esa premisa no es cierta. En la actualidad, ni el pobre ni el rico pueden acceder a los productos; esto significa que en lugar de socorrer al que no puede acceder, se excluye a todos los demás. La única manera, refiere, es teniendo divisas para obtener bienes y servicios, y sólo un porcentaje poco considerable de la población puede hacerlo.

 

Fecha: 29/MAR/2016