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Desabastecimiento hace difícil ubicar suplementos

Mujeres embarazadas deben atender su nutrición

En los tres trimestres de gestación, la mujer debe procurar recibir las vitaminas, minerales y proteínas que necesita el futuro bebé para nacer sano y fuerte

Vanessa E. Becerra

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Las frutas son vitales para la absorción de vitaminas de los fetos.
Fotógrafo: Archivo
 

El alto índice inflacionario en Venezuela, así como el grado de desabastecimiento de los alimentos básicos de la dieta del venezolano, “producto de las malas políticas económicas del gobierno”, incrementan el riesgo de malnutrición de la población en general, siendo las mujeres embarazadas una de las más afectadas, tal como lo afirmó la doctora María Concepción Páez, directora del Instituto de Investigación en Nutrición (Invesnut) de la Universidad de Carabobo.


“Es de esperarse que el incremento del costo de la canasta alimentaria, acompañado con la dificultad de adquirir los alimentos, tenga una repercusión importante sobre el estado nutricional de la población venezolana”, comentó.

 

Para la especialista en nutrición, es importante que en estos tiempos difíciles las madres busquen opciones para conseguir todos los requerimientos necesarios en los períodos de desarrollo del feto.


En conjunto con las nutricionistas Zulay Portillo y Zuleida Fajardo, recomiendan que las gestantes traten de conseguir las vitaminas, minerales y proteínas de manera natural a través de la ingesta diaria, tomando en cuenta que con los niveles de desabastecimiento que hay en el país, es muy tedioso para las madres obtener los suplementos multivitamínicos.


Alimentación por etapas
El escrito Thompson – Gil sobre Requerimientos Nutricionales Durante la Gestación y la Lactancia del grupo Acción Médica de Madrid, explica que en el primer trimestre de desarrollo, el crecimiento fetal es rápido y cualquier déficit de nutrientes puede provocar alteraciones irreversibles en el feto. Las necesidades calóricas apenas varían, pero se debe asegurar un aporte de nutrientes de buena calidad, por lo que se necesitan alimentos de elevada densidad nutricional.


Asimismo, expone que en el segundo trimestre, el crecimiento fetal continúa y se establecen los depósitos grasos de la madre. Éstos están destinados a garantizar la lactancia materna, por lo que el aporte calórico es fundamental ya que, si no se asegura, podría comprometerse la futura lactancia. Mientras que en el tercer trimestre se incrementa la demanda de energía y nutrientes porque el aumento de peso del feto es muy elevado.


Por tal motivo, asegurar la buena nutrición dependerá de los rubros que las madres puedan adquirir. El Instituto Nacional de Estadística reporta para el año 2012, una disminución en el consumo de ciertos alimentos, entre ellos los cereales, principal fuente energética de los estratos bajos, con una disminución del 37% y de la leche del 57%, entre otros.


Es difícil dar recomendaciones nutricionales ante esta situación tan crítica de inflación y desabastecimiento. Los alimentos de alto valor proteico como las carnes, los pescados y el pollo son costosos y las alternativas que eran antes económicas, como son la combinación de leguminosas con cereales, también se han puesto inaccesibles por su costo y escasez. Queda como fuente de proteínas el huevo, que puede combinarse con ciertos vegetales como el calabacín, la berenjena, la espinaca o las acelgas para elaborar un alimento de alto valor nutritivo. Una tortilla de estos vegetales puede ser una opción alternativa para la carne, el pollo y el pescado.


Otra recomendación es incorporar vegetales en la preparación de la carne molida, mechada o el pollo mechado; le da valor nutricional, aumenta el volumen y disminuye el costo. Por ejemplo, se puede agregar a la preparación de estas carnes tiras de zanahoria, berenjena, calabacín, chayote, entre otros vegetales.


Como sustituto de la papa, las especialistas recomiendan buscar otros tubérculos, de igual valor nutricional pero de menor costo. La yuca, el ocumo, la auyama son excelentes sustitutos y muy versátiles en la cocina. Por ejemplo, pueden elaborarse palitos de yuca frita como sustituto de las papas fritas, así como puré de ocumo, de auyama o de zanahoria como sustituto del puré de papa.


También estos tubérculos pueden ser utilizados en la elaboración de cremas o tortas o quesillos. Una torta de auyama o de zanahoria puede ser una alternativa nutritiva para las meriendas de las madres y los niños. Como sustitutos de las grasas se tiene el aguacate, fuente excelente de ácidos grasos esenciales, el aguacate puede acompañar a la arepa como sustituto de la mantequilla o consumirlo en ensalada.


Es importante destacar que a falta de los multivitamínicos, las madres deben consumir la fruta diariamente. Se recomienda el consumo de la fruta de estación, el mango, la parchita, la guayaba o cualquier otra más accesible en el tiempo de estación. También pueden utilizarse las frutas para la elaboración de manjar, espesando el jugo con maicena.

 

Fecha: 26/FEB/2016