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Aseguran expertos en diversas áreas

Detrás del decreto de emergencia está la intención de compartir el costo político del desastre económico del país

También lo consideran innecesario, puesto que existen otras vías que pueden ser aplicadas de manera ejecutiva. Recordaron, además, que al presidente Nicolás Maduro se le aprobaron tres leyes habilitantes 

Maigualida del Valle Villegas

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Expertos consideran que si el parlamento hubiese aprobado el decreto, las consecuencias de su aplicación hubiesen sido responsabilidad de la AN.
Fotógrafo: Rafael Delgado
 

Con el objetivo de analizar el decreto de emergencia económica, propuesto por el Ejecutivo Nacional e improbado por la Asamblea Nacional,  la Escuela de Administración Comercial y Contaduría Pública de Faces de la Universidad de Carabobo reunió a destacados profesionales, quienes desde la perspectiva económica, tributaria y legal, hablaron del posible impacto que tendría este instrumento.

Dado que cada profesional ofreció su visión en el área de competencia, todos llegaron a una misma conclusión: detrás del decreto existe la intención de compartir el costo político del desastre económico ocasionado en el  país, producto de decisiones erradas por parte del gobierno.

Consideran que  si  el parlamento lo hubiese aprobado, las consecuencias  de su aplicación hubiesen sido responsabilidad de la AN. Pero, además, está el hecho de que ante la negativa de los diputados de aceptarlo, igual el oficialismo rodó la matriz de opinión de que es un boicoteo para no ayudar a salir de la crisis, en fin, es parte del juego político.

Merlin Enríquez, directora de la Escuela de Administración Comercial y Contaduría Pública, expresó que el diálogo es el mecanismo idóneo para salir de la crisis en la que se encuentra Venezuela. “Estamos dispuestos como escuela y como facultad a ayudar a todos los procesos que sean necesarios, porque tenemos profesionales de calidad que pueden ser parte del proceso de solución”.

En tal sentido, se invitó a los docentes del  Departamento de Economía:  Petra Francisco, Pablo Polo , Domingo Sifontes y Leonardo Villalba; a los profesores Manuel Román y Aníbal Rivero, quienes abordaron desde el punto de vista legal, desde lo tributario y financiero, y a los docentes Ricardo Maldonado y Oswaldo Briceño, quienes también tuvieron acertadas intervenciones.

Destacaron que el improbado decreto, contempla medidas que van en contra del empresariado, lo que se evidencia en la falta de confianza hacia las instituciones públicas, exceso de sanciones, expropiaciones y el pago de tributos muy altos.

 

Perspectiva económica

Petra Francisco, Domingo Sifontes, Pablo Polo, durante su participación, ubicaron a los asistentes de la siguiente manera:

En primer lugar, con o sin decreto de emergencia,  este será el peor año de desempeño en la historia democrática y republicana del país, es decir, que 2015 que fue malo, en comparación con el  2016, ha de considerarse  mucho peor.

Por otra parte, aseguran que el diagnóstico del Ejecutivo es errado, es decir, se atacan las consecuencias y no las causas, lo que generará problemas. En el ámbito de las políticas públicas, tratar  de resolver un problema sin entenderlo, tomar una decisión sin tener el diagnóstico técnico adecuado para saber el rumbo adecuado para resolver el problema, es uno de los errores más graves presentes el decreto.

También lo consideran innecesario, puesto existen otras vías que pueden ser aplicadas de manera ejecutiva. Recordaron, además, que al presidente Nicolás Maduro se le aprobaron tres leyes habilitantes.  

Los economistas se plantearon la siguiente interrogante: ¿El gobierno no entiende lo que está pasando o lo hace de manera intencional?, pues aseguran, que lo que se viene en materia económica no es cualquier cosa, es una situación apremiante, que va a exigir del ciudadano la mayor paciencia para comprender dónde estamos parados.

Los considerandos de este instrumento son la denominada “guerra económica, “ataque internacional” y este tipo de cosas, sencillamente son inaceptables en términos de lo que está ocurriendo. Es falso que en el país haya una guerra económica, dijo domingo Sifontes.  

 

Tesis insostenible

Adicionalmente, el Ejecutivo trata de vender la tesis de que  la situación económica es culpa de la merma de los precios del petróleo, lo que es totalmente falso, es decir, la economía venezolana tiene tres años con profundos problemas y el precio del crudo en 2013 no era el de hoy, destacó Sifontes.  

“Como argumento es insostenible; quien lo quiera creer yo lo respeto, pero no es un basamento serio. En el ámbito de la academia económica, no existe un término como la “guerra económica”. Lo que hay, es la consecuencia y el fruto del mal manejo de la economía, la irresponsabilidad del gobierno que no supo manejar los ingresos petroleros”, refirió.

Lo que ocurre en este momento es particular. Técnicamente, la idea que el gobierno maneja es que el problema inflacionario se debe a las altas ganancias de los empresarios, que la especulación  y el acaparamiento son problemas de la gente; pero la realidad es que los empresarios producen y los comerciantes venden; hay precios altos y como hay escasez la gente vende caro.

 

No se puede entregar un cheque en blanco

Manuel Román, profesor de Derecho Público de la Escuela de Contaduría Pública, fue enfático al expresar que no se puede dar un cheque en blanco al presidente Nicolás Maduro, puesto que la situación de Venezuela es muy grave. El jurista mencionó algunas cifras que dan cuenta de los desaciertos gubernamentales en los últimos años:

200 mil empresas menos por falta de confianza, 1200 empresas expropiadas,  muchas sin liquidar, 4 millones de hectáreas expropiadas, de las cuales el 98% están improductivas. Se contó con la bonanza petrolera de 2003 a 2013, periodo en el que ingresó al país más de 950 mil millones de dólares, mientras que nuestra deuda asciende a 226 mil millones de dólares.  

Román destacó que“sólo reconociendo los errores se puede comenzar a reconstruir el país. Indudablemente, el decreto es igual a entregarle un cheque en blanco a Nicolás  Maduro para que  él pueda hacer lo que quiera con los recursos del país; peor aún, los estados de excepción suspenden las garantías constitucionales. Eso no se puede hacer con un presidente con 14% de popularidad en las encuestas, que no respeta las leyes ni la Constitución,  ni mucho menos a la Asamblea Nacional. Aprobarlo, indudablemente sería un caos para Venezuela”.

Fecha: 27/ENE/2016