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2015, Año Internacional de los Suelos  

Estado de los suelos a nivel mundial empeora  

Los suelos sanos son indispensables para una vida sana, para enfrentar el cambio climático y para mejorar la seguridad alimentaria

Antonella Fischietto M.

Tiempo Universitario
Los suelos sanos son indispensables para una vida sana en el planeta.
Fotógrafo: Gema Durán
 

Los suelos del planeta están en peligro, tal como se desprende del reciente informe que se presenta en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con motivo del cierre oficial del Año Internacional de los Suelos (2015); y, además, Día Internacional de los Suelos (el 5 de diciembre).

Con su lema “Suelos sanos para una vida sana”, el Año Internacional de los Suelos ha servido para aumentar la preocupación por el estado de este recurso natural. Los suelos sanos son fundamentales para una vida saludable y su conservación es tarea de todos si se toma en cuenta que su estado está empeorando.

La mayor parte de los recursos mundiales de suelo se encuentran solo en una condición aceptable, mala o muy mala, de acuerdo con la conclusión del informe El estado de los recursos de suelos en el mundo, cuyo documento se basa en la evaluación que aportan más de 200 científicos medioambientales basados en el conocimiento actual sobre este recurso natural y sus cambios.

 

Los suelos ante el cambio climático

 

El informe, elaborado por el Grupo Técnico Intergubernamental sobre los Suelos (GTIS) y descargable en el repositorio de documentos de la FAO, aporta información científica sobre la erosión del suelo, los cambios en el carbono orgánico del suelo, los cambios en la biodiversidad, acidificación, compactación, sellado, salinización y sodización del suelo, así como la contaminación y anegamiento del suelo y los cambios en sus nutrientes.

En resumen, la mayoría de los recursos del suelo está en mal estado y requiere acciones urgentes para comenzar a revertir el problema, porque sí tiene solución, según se indica en el informe.

Con base en el documento presentado, se recomienda una gestión cuidadosa de los suelos, utilizando métodos y tecnologías probadas, que harían aumentar el suministro de alimentos y ayudaría a regular el clima y salvaguardar los servicios ecosistémicos.

Asimismo, se advierte que los suelos son indispensables en la discusión para enfrentar el cambio climático, el cual representa una gran amenaza para la seguridad alimentaria a escala mundial.

 

Recuperar los suelos de Sudamérica

 

Cerca del 50 por ciento de los suelos de América Latina y el Caribe sufre deficiencia de nutrientes y la degradación afecta hasta la mitad del territorio de algunos países, situación que pone en problemas a una comunidad de 150 millones de habitantes.

El pasado 4 de noviembre de 2015, en Santiago de Chile, representantes de los países que conforman la Alianza Sudamericana por el Suelo aprobaron un plan que tiene por objetivo  promover el uso y manejo sostenible de este recurso para garantizar la seguridad alimentaria.

Los miembros de la Alianza Sudamericana por el Suelo son Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. El comité regional se encuentra presidido por Argentina.

“Sin suelos sanos y fértiles no podremos lograr la meta que han asumido todos los gobiernos de nuestra región: erradicar el hambre al año 2025; ni tampoco podremos enfrentar los desafíos del cambio climático y el desarrollo sostenible", alertó Benjamín Kiersch, oficial de Tenencia de la Tierra y Recursos Naturales de la FAO.

 

La vida en el suelo

La vida en el suelo es un ciclo constante de quién se come a quién. Muchos de los  organismos que viven en el suelo son descomponedores. Se trata de microorganismos, insectos y otros animales que se alimentan de los restos de plantas muertas.

Estos microorganismos sobreviven descomponiendo plantas y animales  muertos para obtener energía. A su vez, liberan los nutrientes que contenían las plantas muertas y los devuelven de nuevo al suelo.

El suelo es amortiguador de las inundaciones, capta el carbono que ayuda a la adaptación al cambio climático y es el hábitat de una cuarta parte de la biodiversidad del planeta.

Tanto trabajo productivo en el suelo está en peligro cuando el manto vegetal que lo recubre desaparece. De allí la necesidad de contar con suelos saludables. El suelo es un recurso natural no renovable y se calcula que se requieren entre 100 y 2000 mil años para formar varios centímetros de suelo.

 

 

 

Fecha: 14/DIC/2015