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Por sus investigaciones científicas

Dr. Carlos Rojas Malpica condecorado en IV Congreso de la Asociación Mundial de Psiquiatría Cultural

La distinción, que lleva el epónimo de Honorio Delgado, lo recibe en nombre de la tradición psiquiátrica del doctor José Solanes y la escuela que él fundó en la Universidad de Carabobo junto con otros colegas

Antonella Fischietto M.

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Dicha asociación congrega a investigadores de todo el mundo en el área relacionada con la cultura y la enfermedad mental.
Fotógrafo: Cortesía
 

El doctor Carlos Rojas Malpica, médico psiquiatra y profesor del Departamento de Salud Mental de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Carabobo, fue distinguido con la Condecoración Honorio Delgado, que le otorgó el Grupo Latinoamericano de Estudios Transculturales (Gladet) en el IV Congreso de la Asociación Mundial de Psiquiatría Cultural, realizado en México, del 28 de octubre al 1° de noviembre, con asistencia de un grupo de 500 especialistas considerados entre los mejores.

“Toda distinción que yo reciba tiene que ver con la formación que adquirí en este departamento”, expresó el médico y docente universitario en la entrevista para Tiempo Universitario, tras su regreso del congreso.

Se trata de una premiación que le sorprendió en el propio evento y le hace sentir orgulloso de estar entre el grupo de especialistas más destacados a nivel mundial. La condecoración  le fue impuesta por el doctor Sergio Villaseñor, presidente de Gladet, grupo que también realizó su encuentro en paralelo con el congreso.

Esta asociación congrega a investigadores de todo el mundo en el área relacionada con la cultura y la enfermedad mental. Allí se debatieron temas como el problema de la violencia, las migraciones y la antropología. También se discutieron problemas como la transculturación, aculturación, espiritualidad y religión.

 

Migraciones y salud mental

—¿Por qué el tema de las migraciones fue objeto principal de estudio? Porque, en estos momentos, Europa vive una ola migratoria de personas que huyen de conflictos bélicos en África y países árabes, expuso.

—Pensemos en Venezuela, que ha exportado al mundo 1.5 millones de personas. Es importante saber qué ocurre con la salud mental de las personas que están migrando. ¿Cuál es la morbilidad psiquiátrica de esos migrantes, qué perfil tienen? No lo sabemos. Yo obtuve información indirecta acerca de qué pasa con venezolanos en ciertos sectores de España, pero nadie sabe de los venezolanos en el resto del mundo. Es de suponer que hay problemas para la adaptación en los lugares de acogida, incluso en los lugares donde hay buena acogida o cuando no hay buena acogida, señaló.

Advierte que estos migrantes tendrán problemas de adaptación, mayor morbilidad psiquiátrica, mayor problema de adaptación cultural, y sufrirán el embate de una cultura completamente distinta a la propia, discriminación y estigmatización. Indica que sólo un grupo muy pequeño logra niveles de adaptación satisfactoria.

“Si se compara con la migración europea a Venezuela entre las décadas de los 40 y 70, tenemos que un 80 o 90 por ciento de estas personas logró niveles de adaptación satisfactoria. Para cualquiera que migre hoy no es así, porque las condiciones del mundo en la actualidad son distintas a las de este tiempo. Una de las razones de este cambio es el crecimiento exponencial de la población mundial”, afirmó Rojas Malpica.

 

Maldiciones y riñas de gallo vistas desde la psiquiatría

En el marco de este congreso, el doctor Rojas Malpica presentó sus conferencias basadas en dos de sus trabajos publicados: “Antropología de las maldiciones” y “La riña de gallos como ludopatía adictiva”, ambos trabajos están relacionados con cultura y violencia.

—Las maldiciones en todo el mundo tienen eficacia simbólica y, en la medida en que uno comparta estos símbolos culturalmente y crea en ellos, puede recibir su efecto hasta en el cuerpo. No estoy hablando de cosas esotéricas ni soy un brujo. Se trata del abordaje científico del problema de las maldiciones, aclaró.

Con respecto a la adicción a las peleas de gallos, comentó que éste es un tema que está sumergido en la cultura del venezolano. La pelea de gallos no es exclusiva de Venezuela y, según el especialista, existe en muchos países desde épocas pasadas.

“El gallo tiene un enorme valor simbólico y así lo han visto los literatos, los antropólogos, los sociólogos, pero no se había visto en la psiquiatría. La pelea de gallos es una fuente importante de adicción y de producción de violencia. La riña de gallos es un espectáculo muy violento, aunque puede ser fascinante. Sobre este tema no había ningún trabajo psiquiátrico escrito en el mundo”, manifestó.

 

Psiquiatras bajo sospecha

¿Cuándo acudir al psiquiatra? Es una inquietud frecuente entre la población. Rojas Malpica responde que los médicos psiquiatras se ocupan de los enfermos mentales más graves, lo cual no es motivo de vergüenza, “porque tiene  que haber alguien que se ocupe de ellos.

—Lo que pasa es que el pronóstico de las enfermedades mentales ha mejorado muchísimo. Aunque la mayoría continúan siendo enfermedades crónicas, se logran niveles de adaptación psicosocial y de ajuste personal bastante satisfactorio en comparación con lo que sucedía hace 50 años”, argumentó.

“Los psiquiatras siempre hemos estado bajo sospecha y no nos avergüenza en absoluto. Todo lo contrario. Estamos bajo sospecha, porque la gente dice que padecemos las mismas enfermedades de nuestros pacientes, que eso es contagioso”, dice el médico y docente universitario, quien reconoce que es posible que esta afirmación tenga algo de cierto.

Mencionó que estudios norteamericanos reflejan que es probable que, entre los psiquiatras, haya más enfermos mentales que en el resto de los médicos, pero que entre los anestesiólogos hay más suicidas y más adicciones; y entre los intensivistas, hay mucha mortalidad por enfermedad coronaria, incluso a edades tempranas.

Fecha: 10/NOV/2015