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Aseguraron estudiosos en el tema

El fenómeno de la violencia se puede disminuir con respeto hacia el otro y políticas públicas acertadas

El sacerdote y psicólogo Alejandro Moreno, abordó el tema de la violencia y la impunidad, que aquejan severamente a la población venezolana.

Maigualida Del Valle Villegas

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Al evento acudieron expertos nacionales e internacionales 
Fotógrafo: Rafael Delgado
 

La violencia en Venezuela ha alcanzado niveles alarmantes. Tristemente pasa a formar parte de la cotidianidad, noticias como asesinatos, robos, hurtos y todo tipo de acción delictiva; pero este fenómeno no es exclusivo de nuestro país, también aqueja a otras naciones, motivo por el cual expertos tanto venezolanos como de México, Argentina, Colombia, Siria e Irak, abordaron la temática durante el Primer Foro Internacional Violencia, Conflicto, Igualdad  y Desigualdad organizado por el Vicerrectorado Académico y Fundacelac.   

Durante el acto de instalación del evento, Ulises Rojas, vicerrector académico de la UC expresó que el foro constituye el paso inicial hacia la constitución del Centro de Américas y el Caribe que va a ser una institución académica dentro de Fundacelac. También se encargará de estudios comparados de las Américas, determinando cómo influyen en nuestra sociedad venezolana y Latinoamérica.

“La violencia y el conflicto es cada vez mayor, es familiar, laboral, de género, institucional; sin embargo, somos de los que piensan que este tipo de eventos puede producir aportes para alcanzar la meta de un mundo mejor. Esa es la gran idea. Queremos hacer estudios conjuntos entre varios países”, argumentó.

 

La violencia en la escuela, una visión desde México

Mercedes Aracelys Ramírez Benítez, pedagoga, docente de la Universidad Nacional Autónoma de México, habló acerca de la violencia dentro de la escuela, cómo se genera en los diversos factores que interactúan en la escuela, pero además dentro de un contexto histórico y social.

“Cuando la Secretaría  de Educación Pública de México emite un comunicado para alertar acerca de la violencia escolar, vemos que se trata de un problema muy grave, hay muchos casos que documentar, pero podemos citar el de unos niños de tan solo 13 años que invitaron a una compañera de clases a una fiesta, y esto terminó en una gran tragedia para esa chica. Tras un suceso como ese, uno se pregunta cómo caben en la mente de unos pequeños ese tipo de barbaridades, porque al final sin remordimiento, dijeron que la niña no era de su agrado”.

Por este motivo, los investigadores están concentrados en la violencia de la escuela y, una de las causas de este comportamiento, según la experta, es que la televisión se ha convertido en la nana del niño, sumado a videojuegos sangrientos, lo cual no sería un caldo de cultivo si no hubieran indicios en casa, como que el papá golpea a la mamá y a su vez se gritan mutuamente. Un niño en este ambiente, actuará a la defensiva o agredirá al otro.

 

Modelos equivocados a seguir

La pedagoga mexicana, recordó que hace 15 años un jovencito quería ser profesional para salir adelante con sus familias. Esto lo comparó con la realidad actual en la que algunos han manifestado que quieren ser narcotraficantes, lo que evidentemente es un modelo negativo a seguir.   

“Los narcos se han ganado la aprobación de las comunidades rurales, el campesino o indígena acepta la ayuda del narco porque no tiene trabajo, es el héroe que los rescató del hambre, les construyó hospitales, escuelas e incluso dan becas para estudiar en la universidad. También existe el  fenómeno del narco corrido, que es una canción que narra la historia de los narcos, interpretados por las grandes bandas de música. Entonces muchos jovencitos ven esa práctica como   algo que te va a sacar de la pobreza. Pero también, es poder, acceso a tecnologías, lujo y mujeres hermosas”, relató.

 

Población cautiva 

En México hay una situación polarizada, el hombre más rico del mundo es mexicano,  pero la pobreza extrema es muy grande, traducida en carencia de alimentos, pero también en situaciones como la venta de jovencitas a traficantes de personas por sus mismos padres, asevera la experta.   

Los jóvenes constituyen una población cautiva de la violencia, que a su vez es la respuesta a un conflicto, cuando los sujetos no están de  acuerdo en algo; no se dialoga, se acciona de manera violenta.

“Es ampliamente conocido el caso de la desaparición forzada de 43 jóvenes, que tuvieron muy pocas oportunidades de estudiar y llegan a la Normal,  una de las escasas oportunidades para el rural o indígena mexicano; pero cuando exigieron sus derechos, desaparecieron”.

 

Diversas formas de manifestarse

La violencia tiene mil formas de manifestarse, asevera Ramírez. Ella se ve expresada en la corrupción de los políticos a quienes  únicamente les interesa lo económico, en la poca ética de los gobernantes en no reconocer que hay gente diferente. “No hay igualdad, no se respetan los derechos del ser humano, vamos a una sociedad deshumanizada”, dijo.

“Se ha convertido en la cotidianidad del mexicano, es natural la violencia, es una forma de pensar, lo vemos en el maestro indiferente a los focos rojos en el aula, también está presente en el conflicto entre maestros, entre directivos de la escuela, es una cadena”, refirió.

Agregó que el niño es violento porque socialmente hay algo, la familia tiene una responsabilidad compartida, por el accionar de manera inapropiada y también  porque los padres no están pendientes de la actitud de los hijos, ya que ambos trabajan. En tal ese sentido, es una telaraña que teje amarres que tienen como fondo la corrupción, violencia y conflicto mal resuelto.

 

Soluciones o alternativas

Para Ramírez, la escuela no puede resolver todo, “pero algo tienen que hacer los educadores, porque podemos poner un grano de arena, como por ejemplo: saber escuchar al otro, el maestro escuchar al alumno y viceversa, trabajo en equipo”.

La experta apunta a estrategias como empezar desde los más pequeños, sembrar conciencia en ellos a través de cuentos para interactuar y reflexionar, también las asambleas con los niños, para darles voz y que expresen qué les molesta y qué sugieren, como una solución pacífica de los conflictos.

 

Seguridad, Ciudadanía y Violencia

El doctor Alejandro Moreno, sacerdote, psicólogo y director del Centro de Investigaciones Populares abordó este tema que aqueja a la población venezolana, apuntando principalmente a la impunidad.

“Hay muchos componentes que se juntan en este escenario, pero el principal es la impunidad. Hay muchos delitos y no hay consecuencias, entonces las personas ven eso como una salida fácil.  En Venezuela, en la mayoría de los casos la gente no es penada, a diferencia de países civilizados donde el Estado controla e impide que se concrete el acto, salvo casos aislados”, detalla.  

El psicólogo e investigador, afirma que principalmente falla la institucionalidad, pues a su juicio no funcionan de manera adecuada, por ende los criminales actúan casi libremente.  “Tenemos 94% de impunidad, el delincuente sabe cómo eludir, los  “pranes”  entran y salen de la cárcel  con total libertad, como si se tratara de su residencia.

 

Malos ejemplos

La edad de los delincuentes es cada vez menor,  los más jóvenes son atraídos por el modelaje del delincuente, eso significa que el exitoso en la comunidad popular es el malandro, porque tiene las mejores motos, ropa, zapatos y las mujeres más bonitas. Al ver eso, muchos se dejan llevar por las apariencias, hasta incluirse en el círculo delictual.  

 

Posibles soluciones

Moreno fue tajante al afirmar, que para apenas encaminar la situación, es necesario cambiar totalmente la estructura política. “Cada vez es peor y no se detiene, más bien va en aumento; en 2013 tuvo una tasa del  79%, en 2104 de 83 % y en este año es probable que el índice delictivo llegue a 90 %”.  

Fecha: 29/JUL/2015