Bajo el patrocinio del Instituto de Investigaciones Penales y Criminológicas

Primera Jornada de Ciencias Forenses


Fernando Escobar Cabrera

El evento fue instalado por la vice rectora académica Jessy Divo de Romero, y como panelistas invitados participaron invitados especiales del IVIC, Cuerpo de Bomberos y del área de estudios de postgrado.
Luisa de Araujo, directora del IIPyC con los panelistas Gottfried Ryback, Sergio Montaner e Hildamar Fernández (Foto Douglas Chirino)

Las ciencias forenses son la aplicación de la práctica científica dentro del proceso legal, encargadas de realizar los estudios técnico científicos mediante la aplicación de conocimientos, metodologías y tecnologías a las evidencias recogidas, ya sean de orden biológico, químico, físico, médico, odontológico, grafológico, etc, todo con el fin de evidenciar y verificar científicamente la existencia de un hecho delictivo o la identificación de sus autores.

La Universidad de Carabobo a través de su unidad productora especializada: El Instituto de Investigaciones Penales y Criminológicas “Dr. Héctor Antonio Nieves” de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas promueve dentro y fuera de sus aulas, la investigación y divulgación de esta temática, ofertando escenarios pertinentes para la trasmisión y discusión de conocimientos que contribuyan al fortalecimiento del Sistema de Justicia Penal en Venezuela.

Y clara demostración de este aporte sostenido y sistemático que la Universidad de Carabobo viene haciendo, lo constituye la Primera Jornada en Ciencias Forenses, donde se reunieron destacados profesionales universitarios, representantes de distintos países y expertos en las distintas especializadas de la Criminalística, Medicina Forense e Informática Forense que disertaron en un ambiente proactivo y sinérgico, dirigido a operadores de justicia, como fiscales, jueces, alguaciles, secretarios, funcionarios policiales, defensores públicos y abogados en ejercicio, estudiantes de pre y post grado, criminalísticos y profesionales en general

Esta Primera Jornada en Ciencias Forenses tuvo lugar en el Colegio de Abogados del estado Carabobo, con la presencia de la vice rectora académica profesora Jessy Divo de Romero, y la intervención del decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, Pablo Aure, además de los panelistas Sergio Arias, del Instituto de Investigaciones Científicas (IVIC), quien expuso planteamientos acerca del ADN forense; después habló Raymond Orta Martínez, sobre Cyberterrorismo.

Le siguió en el uso de la palabra, la doctora Hildamar Fernández, del Ministerio Público cuya disertación abarcó los efectos legales de los delitos informáticos, y cerró la jornada matutina el profesor Gottfried Ryback con una conferencia sobre los gritos en el silencio.

Moscas en rol protagónico

La bióloga Marianela Vásquez Quintero tuvo una participación importante cuando explicó cómo las moscas pueden determinar el tiempo de muerto de una persona, basándose en la evaluación de gráficas especies modelos que muestra su desarrollo o crecimiento en el transcurso del tiempo, tomando en cuanta las condiciones ambientales del lugar.

Reveló que las moscas después de las 24 horas de la muerte, comienzan su sucesión depositando larvas o huevos alrededor de las aberturas naturales del cuerpo, y son las únicas que ocupan el terreno hasta la formación de los ácidos grasos.

--En el llamado período enfisematoso aparecen gran cantidad de gases que abomban y desfiguran todas las partes del cadáver. Este proceso tiene una duración de varios días o semanas, y en esta fase las larvas y moscas son los organismos dominantes en el cadáver.

En el período colicuativo la epidermis se despega de la dermis por reblandecimiento, dura de semanas a meses. Los dípteros dejan el cadáver para pupar en el suelo, y llega una tercera legión atraída por las sustancias grasas, que son los coleópteros del género dermestes y lepidópteros.

En el período de reducción esquelética, que dura entre dos y tres años, las moscas y larvas son superadas en número por los escarabajos, que incrementan tanto en número como en diversidad.

Dr. Sergio Montanero, de los Bomberos de Carabobo.

Cadáveres productos de desastres no constituyen riesgo de infección

Fernando Escobar Cabrera

El experto en manejo de víctimas de tragedias humanas multitudinarias, considera que es innecesario adelantar planes masivos de vacunación.

El incendio de los tanques almacenadotes de combustibles en Tacoa, el terremoto de caracas, el desbordamiento del río El Limón en el estado Aragua, el incendio ocurrido en Tejerías, las inundaciones del estado Vargas, y los accidentes de aviación, entre muchos otros se han constituido en escuelas cuyas lecciones no deben desecharse, pero de las cuales tenemos que obtener un aprendizaje para que los errores cometidos no se repitan en situaciones futuras.

Las grandes tragedias que han ocurrido a lo largo de la historia del país, sin importar si son de carácter natural o producidas por el hombre, presentan un hecho común: la enorme cantidad de víctimas mortales. El manejo de los fallecidos comprende una serie de actividades que comienzan con la búsqueda de los cuerpos, su localización, identificación, traslado al centro escogido como morgue, entrega a sus familiares y la ayuda que el Estado pueda brindar para su disposición final, siguiendo sus ritos y costumbres.

Es importante resaltar que en esta situaciones se hace necesaria la atención de lesionados y damnificados sino que también es de máxima prioridad el tratamiento que en materia de reconocimiento y disposición de cadáveres se aplique en estos escenarios.

Esta materia fue tratada por el doctor Sergio Montaner, del Cuerpo de Bomberos del estado Carabobo, en el transcurso de la Primera Jornada de Ciencias Forenses que bajo el auspicio del Instituto de Investigaciones Penales y Criminológicas “Dr. Héctor Nieves” de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad de Carabobo, se realizó en esta ciudad.

El doctor Montaner destacó que “por lo complicado de la situación, por desconocimiento y muchas veces por la presión ejercida por los familiares de las víctimas y medios de comunicación, no se cumplen los protocolos establecidos a la horas de realizar el reconocimiento y disposición de los cadáveres provocados por conductas erróneas.

---La Organización Panamericana de la Salud ha publicado un manual, que analiza el papel del estado como ente organizador y coejecutor de las acciones para el manejo de los cadáveres, las cuales constituyen, junto con la atención de los sobrevivientes y el mantenimiento de los servicios básicos, los pilares fundamentales de la respuesta a un desastre.

Reconoció el doctor Montaner, del Cuerpo de Bomberos del estado Carabobo que es necesario llamar la atención en relación al hecho de que el desconocimiento de ciertas pautas internacionales en cuanto al reconocimiento y disposición de cadáveres trae como consecuencia conmoción y alarma en la población y por ende, que el personal que tiene la responsabilidad de ejecutar las acciones de recuperación lo hagan de manera incorrecta.

Reveló el conferencista que los cadáveres producto de un desastre no constituyen riego de infección, por lo que no es necesario implementar planes masivos de vacunación por la presencia de cadáveres. “Además – agregó – nunca se deben enterrar a los víctimas en fosas comunes, ni bajo ningún punto de vista proceder a cremar masivamente los cadáveres, en contra de las costumbres culturales y normas religiosas de la población.

-Es necesario – añadió el doctor Montaner – agotar todos los esfuerzos para lograr una identificación de los cuerpos y en última instancia, ubicar los cadáveres en nichos, trincheras o zanjas individuales, lo cual constituye un derecho humano básico de los familiares sobrevivientes, y las autoridades nacionales, regionales, o locales, tienen la responsabilidad de que los cuerpos sean tratados de forma digna y de que se respeten los derechos humanos de las poblaciones afectadas.